María Lucía Acevedo Rodríguez
OPRIC
Resulta irrisorio pensar que en este mundo moderno, el mundo de las comunicaciones y la hiperconectividad, aun quedan espacios vacíos irresueltos para integrar nuestras visiones; decir que Sudamérica -la del subdesarrollo, la de la colonia, la que no es América- ha tenido intentos fallidos para contrarrestar la visión de múltiples rostros que se refleja como en un espejo fragmentado es muestra de lo que dirá en este trabajo. En consecuencia, y a razón de un evento conmemorativo, vale la pena hacer notorio- en sus falencias y virtudes- uno de los intentos que han tenido los Estados sudamericanos para llegar a consolidar un proyecto regional que se afane por solventar problemáticas y proponer soluciones en el marco de acuerdos estatales. Tal es el caso de La Comunidad Andina, que aún con su longevidad como organismo internacional, es evidencia de las razones de causalidad en los intentos truncados de conformar un proyecto regional de integración en América Latina.
Camilo Esteban Miranda
OPRIC
En dialogo con el Tiempo, el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, plasmó la preocupación que tiene el ente multilateral sobre Colombia, al afirmar que el país” está llegando al límite en recepción de venezolanos”[1]. La crisis venezolana, es considerada por Almagro la prioridad en la agenda política regional, pero esta no es una consideración coyuntural, sino continuada. Este interés por el país caribeño le ha llevado a concentrar la atención de la organización interamericana, hacia determinados problemas del hemisferio en función de su relación con la situación de Venezuela. Colombia no escapa de esta dinámica, pareciendo que solo cobran relevancia internacional sus dificultades y conflictos en tanto imputables al vecino.
Carlos David Higuera Villalba
OPRIC
En julio de 2019 Colombia fue el anfitrión de la asamblea general N°49 de la Organización de Estados Americanos del 2019[1], en donde múltiples representantes de los Estados signatarios de esta convención internacional se encuentran para planificar la agenda política que guiara las actuaciones de la siguiente vigencia, esta asamblea se llevó acabo en Medellín y conto con la presencia del presídete de la republica colombiana para en su sesión de inauguración en la que enarbolo un discurso sobre como debería actuar de la OEA regionalmente y sobre los resultados de su gestión como presidente. En este marco el presiente afirmó[2] que los Retos de la OEA radicaban en combatir la “dictocracia” y afrontar la migración externa.