Joseph Switer Plaza Pinilla
OPRIC
Hostigamientos y presiones la semana pasada fueron algunos de los adjetivos con los cuales se hizo referencia a la cancelación de las visas americanas de Diana Fajardo y Antonio Lizarazo de la Corte Constitucional y Eyder Patiño de la Corte Suprema de Justicia por parte del Gobierno de los Estados Unidos.
Si bien el gobierno de Donald Trump, manifestó el “respeto de la soberanía de Colombia”, también aseguró que tiene amplia autoridad para revocar visas por información que indique que el titular del documento es inadmisible en territorio norteamericano.[1] Dicho panorama es incierto, al día de hoy no se conoce la información que llevo a la toma de dicha decisión, ya que los expedientes de visas mantienen un carácter de confidencialidad.
Catalina Vega Méndez
OPRIC
"La dictadura de Nicolás Maduro (…) hace parte de una agenda global para irradiar en la región el socialismo del siglo XXI. Para ello la migración, y las alianzas transcontinentales son parte de la estrategia para concretar este propósito"[1], fueron éstas las polémicas declaraciones respecto a la ola migratoria de venezolanos del embajador de Colombia ante el Consejo permanente de la Organización de Estados Americanos, Alejandro Ordoñez, que avivaron el debate sobre la incoherencia y descoordinación del cuerpo diplomático al interior del gobierno del presidente Duque.
Ginna Paola Cardozo
OPRIC
La llegada de Iván Duque a la presidencia junto a su nuevo gabinete de gobierno ha pretendido dinamizar las prácticas internacionales de forma transversal –política, economía y exportación cultural- en su objetivo de posicionarse como líder regional y articulador global. En este sentido, la configuración del nuevo cuerpo diplomático juega un papel fundamental para establecer el tipo de relación deseada con los demás estados. Aunque, la cultura de nombramientos diplomáticos en Colombia debería tener como objetivo el fortalecimiento del servicio exterior, este campo se ha caracterizado por “la costumbre de pagar favores políticos y personales” [1]dando continuidad a lógicas de clientelismo y nepotismo.