Joseph Switer Plaza Pinilla
OPRIC
Hostigamientos y presiones la semana pasada fueron algunos de los adjetivos con los cuales se hizo referencia a la cancelación de las visas americanas de Diana Fajardo y Antonio Lizarazo de la Corte Constitucional y Eyder Patiño de la Corte Suprema de Justicia por parte del Gobierno de los Estados Unidos.
Si bien el gobierno de Donald Trump, manifestó el “respeto de la soberanía de Colombia”, también aseguró que tiene amplia autoridad para revocar visas por información que indique que el titular del documento es inadmisible en territorio norteamericano.[1] Dicho panorama es incierto, al día de hoy no se conoce la información que llevo a la toma de dicha decisión, ya que los expedientes de visas mantienen un carácter de confidencialidad.
Ante dicha eventualidad, es necesario plantear escenarios de posibles hechos motivados que generaron la problemática. Uno de ellos es de índole procedimental, donde la revocación del documento se sustenta en la necesidad de presentar certificados solicitados por la embajada americana. De aquí que tanto el Magistrado Lizarazo y la magistrada Fajardo, hayan tenido que presentar certificación de procesos pendientes de la comisión de Acusación del congreso, para dar cuenta de si existía algún inconveniente con la justicia por parte de ellos y una vez surtido el trámite, recuperar la validez de su VISA, las cuales al día de hoy ya fueron restablecidas para ellos.
El escenario procedimental se vislumbra a partir de que la Embajada les solicita allegar información bajo el argumento de ser impases rutinarios. Sin lo anterior no responde a un trámite legal, al contrario, como afirma Sandra Guzmán, es un trámite político, en tanto si fuera legal los países no tendrían la autonomía de permitir o negar el ingreso a un extranjero[2].
Dicho punto da pie al segundo escenario, donde se las implicaciones políticas y diplomáticas valen la pena examinar. Para ello es necesario entender que las visas son una moneda de doble cara: por una parte, permite el fortalecimiento de relaciones diplomáticas y de cooperación, mientras que, por otro, al ser autorizaciones condicionadas para entrar y permanecer en un país, representan un instrumento de presión internacional.
El último escenario parece calar mejor en la opinión pública, la poca frecuencia de retiro de visas por parte de la embajada americana inclina la balanza a pensar en una injerencia internacional dentro del sistema judicial colombiano. Así lo han afirmado los magistrados argumentando que los hechos se presentaron en un contexto de presión frente a decisiones judiciales que no son de agrado del gobierno Estadounidense[3], en tanto el tema transversal remite a decisiones relacionadas con proceso de extradición de actores involucrados en el narcotráfico.
El conductismo podría darnos luces para entender como un tipo de decisión puede configurar o moldear el comportamiento de una persona a través de las respuestas generadas ante cierto estímulo. Dicho estimulo puede ser tanto positivo como negativo, donde el primero busca reforzar una conducta a través de recompensas que satisfacen alguna necesidad y el segundo, son reforzamientos negativos, que a modo de castigo buscan la incomodidad del actor.
La decisión de revocar las visas pareciera ser pensada bajo una lógica de acción-respuesta frente a un estímulo negativo, donde el rol de la política exterior estadounidense my way or the highway, es decir, o se hace a mi manera o no se hace, pareciera buscar condicionar las decisiones y la independencia Jurídica Colombiana.
No obstante, dicha decisión ignora la identidad de la rama jurídica, no considera que el pensamiento, decisión y denuncia juegan un papel importante, en mantener una institucionalidad con firmeza y búsqueda de una justicia imparcial. Aquí lo que demanda urgencia, es el apoyo por parte del gobierno que permita servir de soporte a la línea de una autonomía. Aquí las intervenciones no pueden llegar a ser esporádicas y correctivas, al contrario, se debe buscar evitar el mensaje de silencio, por uno donde en el juego político se robustezca el rol nacional colombiano bajo los principios de soberanía y la autonomía en la toma decisiones de TODAS sus instituciones.
[1] Embajada de EE.UU en Colombia. 2019. Declaración de la embajada de Estados Unidos. Elaborado 12 de mayo de 2019. Tomado el 22 de Mayo de 2019.Disponible en: https://co.usembassy.gov/es/declaracion-de-la-embajada-de-estados-unidos/
[2]Borda, Sandrá. 2019.Visa USA. El retiro de las visas es una forma de injerencia internacional en nuestra autonomía judicial. El Tiempo. Elaborado 13 de mayo de 2019. Tomado el 22 de Mayo de 2019. Disponible en: https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/sandra-borda-guzman/visa-usa-columna-de-sandra-borda-guzman-361108