Joseph Plaza
OPRIC
El desgaste de ayuda humanitaria por parte del Gobierno Colombiano a la población migrante Venezolana comienza a hacerse notorio. Al 31 de Marzo de 2019, el crecimiento total de venezolanos radicados en Colombia correspondió a 1.260.594, donde 770.975 se encuentran en condición regular y 489.619 en situación irregular. Ante la situación, en las últimas semanas, el canciller colombiano, Holmes Trujillo, ha solicitado mayor cooperación económica a la comunidad internacional, en busca de solventar la presión y desborde institucional que afronta el Gobierno Colombiano frente a la magnitud del flujo de migrantes venezolanos[1].
Si bien ese llamado de acción solidaria puede representar un aliciente para el desgaste de ayuda humanitaria, lo cierto es que la situación lleva a pensar en la necesidad de discutir la reformulación de la anhelada Política Integral Migratoria, la cual el Gobierno Nacional define como “una política exterior acorde con un mundo en transformación (que) reconoce la importancia de reforzar los vínculos con los colombianos en el exterior y favorecer sus aportes al desarrollo de la nación”.[2]
Es evidente la visión nacionalista que llega a tener la política, desconociendo una parte fundamental dentro de la visión integral que debe tener, es decir, el reconocimiento de población inmigrante que no necesariamente llega a ser un connacional. A la hora de estudiar el Plan de Nacional de Desarrollo “Pacto por Colombia: Pacto por la Equidad”, es curioso que la migración se enmarque dentro del Pacto por la legalidad e incluso que se reconozca a la migración masiva irregular como amenaza a la misma seguridad, que si bien termina por desconocer la victimización que afrontan durante su proceso migratorio, lo que termina indicando es la prioridad para el gobierno de Duque deconsolidar una migración ordenada, segura y regular.
Ahora bien, sus estrategias no llegan a ser claras por las siguientes razones:
Primero, las estrategia se enmarca dentro del objetivo: “Política migratoria integral para facilitar la movilidad de los colombianos y hacer de Colombia un polo de atracción para el retorno y la migración calificada”[3], lo cual evidencia como se ha venido presentando, un desconocimiento del población migrante no connacional. De igual forma, a la hora de estudiar los indicadores la situación preocupa. El talante “innovador” es evidente, la pretensión de lograr una vinculación laboral de población migración calificada a través de acciones como visas otorgadas a migrantes y visitantes y el desarrollo de Sistemas de automatización migratoria en aeropuertos internacionales con mayor flujo migratorio implementados[4], dan cuenta que son acciones que no terminan por responder al objetivo propuesto y mucho menos, a lograr consolidar una Política Integral Migratoria.
La falta de visión frente a la coyuntura deja entrever que las estrategias no pueden estar enfocadas en la regularización y a la atención humanitaria de los migrantes. Si bien son importantes, los esfuerzos deben concentrarse en propiciar condiciones de integración económica y social de los migrantes al país, visión que se observa en el CONPES 3950, que no puede terminar siendo un documento de consulta en repositorios institucionales. Lo anterior solamente denota inexperiencia del Estado Colombiano frente al abordaje de la situación de los últimos cuatro años. En últimas ,el Plan Nacional de Desarrollo no termina por brindar o diseñar estrategias que permitan: Primero, reducir la condición de irregularidad de los migrantes, para continuar con una caracterización e identificación de ellos; Segundo, reducir la presión fiscal a los sistemas de seguridad social, educación y sistemas de protección del ICBF o en general de una oferta institucional dirigida a la población migrante, tercero, propiciar ambientes de recepción y apertura por parte de la población local, desarrollando acciones que en últimas deben superar los costos de coordinación de los diferentes niveles administrativos tanto nacional, departamental y municipal.[5]
El actual escenario da cuenta que la Política Migratoria Integral debe lograr integrar a la población migrante en general, tanto de vínculo nacional como no nacional, una visión reduccionista y “miope” lleva a que en últimas no se logre trabajar la problemática evidenciada desde la esperada integralidad.
[1] El universo. 2019. Colombia solicita ayuda para atender a venezolanos. Consultado el 08 de Junio de 2019. Disponible en:
[2]Cancillería de Colombia. 2019. Política integral migratoria. Disponible en: https://www.cancilleria.gov.co/colombia/migracion/politica.
[3] Plan de Nacional de Desarrollo “Pacto por Colombia: Pacto por la Equidad”. Pacto por la Legalidad.
[4] Plan de Nacional de Desarrollo “Pacto por Colombia: Pacto por la Equidad”. Pacto por la Legalidad.
[5] Departamento Nacional de Planeación. 2018. CONPES 3950 “Estrategia para la Atención de la Migración desde Venezuela”. Disponible en: https://colaboracion.dnp.gov.co/CDT/Conpes/Econ%C3%B3micos/3950.pdf