Camilo Esteban Miranda
OPRIC
En dialogo con el Tiempo, el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, plasmó la preocupación que tiene el ente multilateral sobre Colombia, al afirmar que el país” está llegando al límite en recepción de venezolanos”[1]. La crisis venezolana, es considerada por Almagro la prioridad en la agenda política regional, pero esta no es una consideración coyuntural, sino continuada. Este interés por el país caribeño le ha llevado a concentrar la atención de la organización interamericana, hacia determinados problemas del hemisferio en función de su relación con la situación de Venezuela. Colombia no escapa de esta dinámica, pareciendo que solo cobran relevancia internacional sus dificultades y conflictos en tanto imputables al vecino.
Partamos con una aclaración y es que la preocupación del Secretario General acerca de los impactos de la migración venezolana en Colombia no es en principio injustificada. No solo ya se ha advertido que los servicios sociales del país, están siendo desafiados por la presencia de más de 1.200.000 migrantes venezolanos, como es el caso del Sistema de Salud cuya crisis de financiación se ha agravado[2]. Además de esto, las políticas migratorias más restrictivas, tomadas por algunos países de la región, podrían aumentar la presión que Colombia está recibiendo ya de manera mayoritaria. Para informes del 2018, el país contaba con el 37,5% del global de migrantes del país bolivariano, seguido por Perú con un 36,8% y Ecuador con el 12,7%[3]. La cuestión radica en que la porción colombiana podría aumentar aún más debido a la petición de visas que ya ha instaurado Perú y Chile (que para el año pasado había recibido un 7,3 % de los migrantes) y las consideraciones de otros países como Ecuador para implantar las mismas medidas[4].
Ante esta problemática, Almagro se ha apresurado a proponer soluciones desde la OEA como la posibilidad de dar el estatus de refugiados a los migrantes “especialmente en las fronteras”, como medida para paliar la crisis y evitar que Colombia se quede sola en la recepción humanitaria. . La figura de refugiado, reglamentada por la Convención sobre el Estatuto de Refugiados de 1951 y de su Protocolo de 1967, permite la cooperación efectiva con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y el establecimiento de unas responsabilidades para con los migrantes venezolanos por parte de los Estados de la región, siendo todos los anteriormente nombrados firmantes de dichos compromisos internacionales; “los Estados tienen la obligación de colaborar con ACNUR para garantizar que los derechos de las personas refugiadas se respeten y protejan”[5].
A pesar de lo anterior, el secretario de la OEA ha asegurado que mientras no se ataque la causa principal de la crisis migratoria, la “Dictadura de Maduro”, todas las medidas que se tomen serán temporales y por tanto poco efectivas. Por eso se decantó porque el informe de la Oficina de DD.HH. en cabeza de Michelle Bachelet, saliente en una semana, se use como evidencia para iniciar un proceso en la Corte Penal Internacional contra Maduro y los dirigentes chavistas en el poder.
Almagro hace pues un diagnóstico y propone soluciones, pero la naturaleza de ambas cosas da cuenta de la “venezolanización” que permea las relaciones internacionales en el continente desde hace unos años. Queda claro que la presión migrante en Colombia no es una situación menor, pero puede decirse que otros problemas como la decrecion en la implementación de los Acuerdos de Paz, el aumento de cultivos ilícitos o el asesinato de líderes sociales, cuya relación con la política internacional regional y el sistema interamericano son indudables, tampoco carecen de relevancia.
A este respecto es referenciable la declaración del Secretario de la OEA en Medellín, asegurando que una reducción del 33% de los homicidios en Colombia estaría en la práctica dejando al 95% del país “libre de este flagelo”, cifras del gobierno que, cabe decir, difirieren de las de la Defensoría del Pueblo. Un funcionario de dicha entidad, Carlos Alfonso Negret, habría criticado la frialdad de Almagro, arguyendo que “todo no puede ser la crisis de Venezuela y Nicaragua”[6].
El escenario queda así planteado. La paz, los cultivos ilícitos o la violación de derechos humanos que representan los homicidios de líderes sociales no parecen preocupar de manera sustancial al Secretario de la OEA, e incluso a pesar que este toma el problema de la migración en el contexto colombiano, lo hace en un discurso que instrumentaliza la cuestión hacia su prioridad máxima, la deposición de la “Dictadura de Maduro, en tanto se la entiende como causa primera de la crisis migratoria. Más aún, esta situación parece no ser molesta para el gobierno, al contrario resulta totalmente concomitante con la agenda en política exterior que este ha manejado. Así, en la visión de los problemas continentales de Almagro, Colombia se constituye en problema solo en tanto es irradiado por la cuestión venezolana, resaltando de esta manera la selectividad ideológica con la que operan parte de los enfoques en democracia y derechos humanos del sistema interamericano.
[1] Mercado, D. (25 de Junio de 2019). ‘Colombia está llegando al límite en recepción de venezolanos’. El Tiempo. En línea: https://www.eltiempo.com/colombia/medellin/secretario-general-de-la-oea-habla-sobre-la-crisis-en-venezuela-380030 consultado el 30 de junio de 2019.
[2] Fernández, J (29 de Marzo de 2019). Migración venezolana, nuevo reto para la salud pública en Colombia. UN Periódico Digital. En línea: https://unperiodico.unal.edu.co/pages/detail/migracion-venezolana-nuevo-reto-para-la-salud-publica-en-colombia/ consultado el 20 de Junio de 2019.
[3] Informe sobre la movilidad humana venezolana. Realidades y perspectivas de quienes emigran (9 de Abril al 6 de Mayo de 2018). Servicio Jesuita de Refugiados, Migración Colombia, et al. Recuperado de: https://cpalsocial.org/documentos/570.pdf
[4] La República (26 de Mayo de 2019). Ecuador estudia imponer visa humanitaria a venezolanos ante aumento de migrantes. En línea: https://www.larepublica.co/globoeconomia/ecuador-estudia-imponer-visa-humanitaria-a-venezolanos-ante-aumento-de-inmigrantes-2866463 consultado el 30 de Junio de 2019.
[5] ACNUR. La Convención de 1951. En línea: https://www.acnur.org/la-convencion-de-1951.html consultado el 30 de Julio de 2019
[6] Bolaños, E. La fría posición de la OEA frente al asesinato de líderes sociales en Colombia. El Espectador. En línea: https://www.elespectador.com/colombia2020/pais/la-fria-posicion-de-la-oea-frente-al-asesinato-de-lideres-sociales-en-colombia-articulo-868319 consultado el 30 de Junio de 2019.