Brayan Stiben Pardo
OPRIC
En el marco de actividades a realizar en la visita oficial del presidente colombiano Juan Manuel Santos a territorio estadounidense que se realizara desde el 17 de mayo hasta el 19 de mayo, se encuentran entre otras, su presencia en una reunión en el centro de pensamiento Atlantic Council, y encuentros del mandatario colombiano con los líderes del Congreso, demócratas y republicanos, y con los principales empresarios norteamericanos. Sin embargo, la reunión que acapara todo el foco de las miradas es la reunión que sostendrá con su homólogo estadounidense Donald Trump programada para el día 18 de mayo a las 14:00 hora colombiana. El objetivo de esta visita es fortalecer las relaciones políticas con Estados Unidos. Como Santos expreso en su llegada a Washington el pasado 17 de mayo, “Vinimos para fortalecer todavía más esa Alianza Estratégica que tenemos con Estados Unidos. Conocer al Presidente Trump; hablar con él para ver cómo vamos a fortalecer esa relación y las señales son muy positivas, tengo además unas reuniones con el Congreso, con el Presidente de la Cámara, con el Presidente del Senado, con muchísimos empresarios y va a ser una visita muy productiva”[1]
Juan David Peñaranda M
OPRIC
El pasado 11 de mayo, el presidente panameño Juan Carlos Varela afirmó que el proceso de paz en Colombia tiene efectos negativos en su país: “si ustedes ven algo que se dio, yo avisé hace algunos meses que la paz en Colombia iba a tener un impacto en Panamá porque se estaba aumentando la producción de droga”. Muestra de ello, es el reciente enfrentamiento entre supuestos narcotraficantes colombianos y autoridades panameñas en la selva del Darién: “es la primera vez que veo se da de baja a cuatro colombianos en suelo panameño, producto de querer traer droga a nuestro país" precisó el mandatario.
Joseph Switer Plaza Pinilla
OPRIC
En Ecuador, los resultados electorales del pasado 2 de abril dejaron como nuevo jefe de Estado a Lenin Moreno, lo cual representó no sólo una estrecha victoria para la izquierda, sino la posibilidad de dar continuidad al proyecto de Alianza País de Rafael Correa. No obstante, es menester aclarar que aunque el gobierno de Moreno comparte los pilares y ejes del proceso de revolución ciudadana del gobierno anterior, se diferencia en algunas posiciones, como lo afirma el presidente electo de Ecuador “cada tiempo tiene su estilo, yo pienso que ese estilo ya no es necesario, ahora viene un nuevo estilo, viene una nueva época fundamentalmente del ser humano, en la cual practicaremos vuelvo a recalcar el diálogo, la tolerancia y el respeto”[1]. Ahora bien, los retos que vienen para este nuevo gobierno son grandes, desafíos de gobernabilidad ante una férrea oposición, una relación tensa con la prensa, una sociedad polarizada y la disminución del respaldo ciudadano que inicialmente tenía, entre otros elementos que juegan dentro del tablero de la política Ecuatoriana en los próximos 4 años.