Ángela María Hernández
OPRIC
Ya ha pasado una semana tras el anuncio hecho por el presidente Juan Manuel Santos, en el que aclaró ante la opinión pública la posición colombiana frente al fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) que le otorgó a Nicaragua una porción de mar territorial colombiano en disputa. La estrategia anunciada tiene como sustento principal el reconocimiento de que Colombia no puede modificar sus límites por acción del fallo, por lo que éste se consideraría inaplicable. De tal modo, la Corte Constitucional colombiana quien deberá emitir un concepto sobre el tema, bajo el argumento que para dicha modificación de los límites se requiere de un tratado internacional, el cual sea aprobado por el Congreso y ratificado por el Presidente de la República.
Adriana Mayela Hurtado
OPRIC
El fallo pronunciado por la Corte Internacional de Justicia, que pondría fin al diferendo limítrofe entre Nicaragua y Colombia, ha generado todo lo contrario. Entre el malestar colombiano por la decisión, el afán nicaragüense por aplicar la decisión y las presiones internas en ambos países, parece que el fin de este diferendo no estará muy cercano, incluso con la nueva estrategia colombiana para manejar esta situación expresada por el presidente Santos en alocución presidencial la semana pasada.
Julián Darío Bonilla Montenegro
OPRIC
Más allá de los análisis que se han construido en relación a la decisión del gobierno nacional de considerar que se “inaplica” el fallo de la Corte Internacional de Justicia que le otorgó una franja de más de setenta y cinco mil kilómetros cuadrados a Nicaragua, es preciso identificar cuáles serán los posibles alcances de algunos de los puntos de la estrategia presentada durante la semana del 9 al 13 de septiembre. Escenarios desde el Derecho Internacional deben tenerse en cuenta, pues esta decisión puede generar nuevas fallas durante el espacio de negociación.
Laura Camila Castillo
OPRIC
Casi un año después del fallo de la Corte Internacional de Justicia de la Haya, el gobierno colombiano ha decidido finalmente pronunciarse frente a estas disposiciones que otorgaron 75.000 kilómetros de mar a Nicaragua y que equivocadamente ha sido interpretado como “pérdida” de territorio colombiano. En esta ocasión, el pronunciamiento tardío del Presidente Juan Manuel Santos ha sido presentado como una estrategia integral frente al fallo que consta de 4 puntos fundamentales a seguir.
Julián Darío Bonilla Montenegro
OPRIC
Con la reciente noticia dada por el Gobierno ecuatoriano de Rafael Correa de haber llegado a un acuerdo con Colombia para retirar la demanda que Ecuador presentó en el 2008 por el tema de la fumigación en zona de frontera, se puede considerar que se retira un escenario de confrontación jurídica de difícil manejo por parte del Estado colombiano. No obstante, otro frente de acción sigue siendo el caso que se falló el año pasado y que favoreció a Nicaragua y en el cual ambas partes, los gobiernos de Santos y Ortega, han construido momentos de tensión que no logran establecer cuál es la estrategia colombiana en relación con el fallo, en tanto que el país centroamericano insiste inclusive en ampliar su plataforma continental o generar espacios de explotación petrolera.