La tendencia alrededor de la expulsión de migrantes sigue consolidándose en el ámbito global. Desde escenarios como la Unión Europea y Estados Unidos, esta política ha venido desarrollándose incluso en contra de algunos acuerdos internacionales como el acuerdo de Marrakech de 2019.


A finales del pasado mes de octubre, dos aeronaves rusas fueron detectadas, volando desde Venezuela hacia Nicaragua, atravesando el espacio aéreo colombiano, sin pedir autorización. Luego, el primero de noviembre, dichos aviones, regresaron a Venezuela cruzando, de nuevo, ilegalmente el territorio colombiano. Durante su regreso, fueron interceptados por aviones de inteligencia de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), quienes lograron persuadirlos para salir lo más pronto posible del espacio aéreo del país.
Durante las últimas semanas se ha hablado del éxito internacional que ha tenido el bloque comercial gestado por Colombia, México, Chile y Perú. Desde su creación en el año 2012 atrajo la atención de muchos países. Mientras que en Centroamérica, Panamá y Costa Rica se han afanado por hacer lo necesario para incorporarse a la Alianza Pacífico, grandes potencias económicas como Alemania, Estados Unidos, Japón y China han puesto sus ojos sobre el nuevo proceso de integración comercial. El relativo éxito que ha alcanzado la Alianza Pacífico se debe a que en medio de un mundo que no se termina de recuperar de la última crisis financiera internacional, ha llamado la atención de las grandes economías por la promoción de valores propios de la globalización económica como el libre comercio, la libre movilidad de capitales y el libre tránsito de personas.
Como parte del proceso de calidad del ministerio de Relaciones Exteriores, el pasado 30 de Septiembre y 1 de Octubre, la Canciller María Ángela Holguín se reunió con los embajadores de Colombia acreditados en los países de la Unión Europea con el objetivo de presentar los logros y perspectivas de la política exterior colombiana, esta reunión corresponde a un ejercicio anual con los embajadores acreditados en la diferentes regiones del mundo y que ha sido realizado anteriormente en Suramérica y Asia. En este caso, los principales puntos de la agenda correspondían a revisar el desarrollo de la política internacional de Colombia en Europa y el avance de los compromisos con los respectivos países, además de hacer un seguimiento al acuerdo de libre comercio europeo en cada uno de los parlamentos.
El 9 de septiembre Colombia y Ecuador finalmente firmaron el acuerdo por el cual consensuan no continuar con el proceso en la Corte Internacional de Justicia CIJ que tenían por la aspersión aérea de glifosato por parte del Estado colombiano cerca de la zona fronteriza, y que llegó a afectar al vecino país. Esto a cambio de que se indemnizara a Ecuador con 15 millones de dólares con el fin de que se repararán los daños provocados por la fumigación del herbicida fabricado por Monsanto, además de otras condiciones técnicas que debe cumplir Colombia a la hora de volver a fumigar cerca de la frontera. 