Danna García Rendón
Juan Manuel Ñustes
OPRIC
Tras el triunfo electoral de Joe Biden como presidente electo de los Estados Unidos y la derrota de Donald Trump en las elecciones, se ha desatado una crisis política y social con profundos impactos no sólo a nivel interno sino a nivel internacional. Esta crisis, que para varios es estructural, llegó a niveles inusitados desde el momento en que Donald Trump decidió cuestionar los resultados de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre mediante campañas de desinformación, que sin prueba real alguna, seguían alimentando la idea de la existencia de un fraude electoral en las pasadas elecciones. Estas campañas de desinformación difundidas por Trump mediante redes sociales y foros de internet, en medio de teorías conspirativas, han fomentado en sus seguidores de twitter la aceptación de la idea del fraude electoral, alentando así la violencia que desembocó en los hechos ocurridos el 6 de enero del presente año. Hechos que tuvieron como epicentro el asalto al Capitolio llevado a cabo por cientos de seguidores de Donald Trump luego de haberse asistido a una marcha en la que el mismo presidente Trump había alentado para protestar por el resultado de las pasadas elecciones[1].
Leer más…