Juan Manuel Ñustes
OPRIC
Recientemente, se conmemoró la firma de acuerdo para la terminación del conflicto y la consecución de una paz estable y duradera firmado el 24 de noviembre de 2016, evento al que asistió el Secretario General de las Naciones Unidas António Guterres, destacando las posibilidades abiertas por el acuerdo pese a las dificultades[1]. Entre tanto, en el marco de plena campaña electoral es necesario traer a la opinión pública, según datos del Observatorio de la Democracia adscrito a la Universidad de los Andes que, durante la pandemia, el conflicto armado pasó a ser una preocupación secundaria para gran parte de la población colombiana, siendo más relevante la corrupción y la economía del país[2]. Por lo tanto, para una cantidad considerable de personas la implementación del Acuerdo no es importante en el debate político y apenas arrancó el actual gobierno no se dudó en obstaculizar su implementación con las objeciones a la Jurisdicción Especial para la Paz[3]. Bajo esta lógica, ¿qué importancia tiene la visita de Guterres?
Andrea Caterine Solórzano Castillo
OPRIC
Tras múltiples reticencias para el desarrollo de comicios en Venezuela, la espera finalizó el pasado 21 de noviembre con la realización de las elecciones regionales. En esta ocasión, la jornada contó con el 41,8% de participación del electorado, esto es, 8 millones de votantes frente a las 21 millones de personas llamadas a despertar las urnas, en definitiva, una abstención desalentadora. De igual manera, los resultados son poco prometedores, con una victoria en 205 alcaldías de 322, incluyendo la principal, Caracas, aunado al triunfo en 20 de las 23 gobernaciones[1], el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) destroza a la oposición.
Andrea Caterine Solórzano Castillo
OPRIC
El 31 de octubre inició la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático: COP26[1] que se desarrollará hasta el 12 de Noviembre de 2021 en Glaswog, Escocia. En esta cumbre los países de la ONU se reúnen para trazar metas que contribuyan a la reducción de los gases de efecto invernadero (GEI) y negociar el financiamiento internacional para cumplir esos objetivos[2]. No obstante, los compromisos adquiridos en conferencias pasadas son insuficientes para que la temperatura global se mantenga muy por debajo de 2 °C y se limite su aumento a 1,5 °C, que es lo que el Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) declaró como límites máximos[3]. En consecuencia, desde la COP21 de 2015 en el Acuerdo de París ratificado por 191 países, se planteó actualizar las metas cada 5 años, razón por la cual Colombia ha aumentado sus apuestas en esta cumbre.
Nestor Camilo Carvajal Villalba
OPRIC
La Republica Árabe Sahauri Democrática (RASD), es un país ubicado en el noroccidente de África proclamado en 1976 por el Frente Polisario (El Frente Popular de Liberación de Saguia el Hamra y Rio de Oro) como el Estado independiente y soberano sobre el territorio de Sahara Occidental. Este territorio fue ocupado por España desde 1884 como la única colonia española en el continente africano, junto con Guinea Ecuatorial y el territorio español ocupado en Marruecos, desde entonces la soberanía de este territorio esta en disputa. En 1975 y presionada por la ONU, España decide descolonizar el territorio del Sahara Occidental según la Resolución 1514 de la ONU sobre la autodeterminación de los pueblos y la descolonización en toda África.[1]
Danna Giselle García Rendón
En días pasados, tuvo lugar la primera visita del Secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, a Colombia. La llegada de Blinken representó la primera visita de un funcionario estadounidense de alto nivel al país, luego de que Joe Biden asumiera la presidencia de los Estados Unidos[1]. Su visita estuvo llena de complejidades e incertidumbres, teniendo en cuenta aquellos episodios electorales que debilitaron los canales de diálogo y entendimiento de Colombia con los EEUU; sin embargo, la llegada de Blinken pareció ser un indicador de que las relaciones bilaterales entre ambos países marchan a buen ritmo. No obstante, aunque esto a primera vista parezca ser así, es perentorio proponer un análisis sobre el contenido del mensaje que dejó Blinken al gobierno colombiano, en los principales temas tratados durante su visita: la implementación del Acuerdo de Paz; los derechos humanos, el fenómeno migratorio y la lucha contra el narcotráfico.