Christian Chacón Herrera
OPRIC
En la ciudad de Bali, Indonesia, se realizó el último foro de alto nivel para la formulación de la nueva agenda de desarrollo que dé continuidad a los ya conocidos Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)[1] que cumplirán su ciclo en 2015. Lo que se ha llamado agenda “post 2015” tiene como pretensión redefinir los ámbitos en donde la cooperación multilateral debe concentrarse sobre todo en países en desarrollo. Colombia hizo parte de las delegaciones que estuvieron en la mesa de trabajo para dicho foro.
Los ODM: Los problemas de las metas pactadas.
Cuando los ODM se formularon, la intención era dar un direccionamiento correcto a la cooperación internacional. La definición de unos objetivos concretos permitiría dar un mayor sentido a la ayuda oficial al desarrollo (AOD) evitando de esa manera que los recursos se desaprovecharan en los países receptores en aspectos que no estuvieran vinculados necesariamente en los problemas más urgentes de las sociedades menos desarrolladas.
Aunque muchos de los países han avanzado en materias como el combate de enfermedades mortales, la mortalidad infantil y la reducción de la pobreza extrema, los ODM se han quedado cortos y en perspectiva a su vencimiento, los resultados no son los esperados.
Por ejemplo, para el primer objetivo, que refiere a la pobreza extrema y el hambre, muestra un avance en la reducción del porcentaje de personas que viven con menos de un dólar con 25 centavos al día aunque se reconoce en el mismo que los precios de los alimentos y el costo de vida ha aumentado, lo que implica un desafío respecto a cómo se concibió el indicador. Además, el empleo como factor para la reducción de la pobreza sigue siendo un indicador que compromete seriamente los esfuerzos ya que el mismo informe muestra que el trabajo vulnerable no desciende en muchas regiones del mundo ya que el 58% de empleo de los países en desarrollo sigue teniendo el carácter de informal o no remunerado[2].
Otro punto en el que el estancamiento es notorio, refiere a la enseñanza primaria universal, que dentro de las proyecciones que hace Naciones Unidas, apenas sería posible cumplir la meta en el África Septentrional para 2015, mientras que otras regiones no han logrado avances o se han estancado en sus esfuerzos.
Revisar con detalle estos aspectos desborda el interés de este artículo[3] pero dar cuenta de las dificultades existentes respecto a los ODM en un contexto de crisis global, aumento de precios de alimentos y complejización de los mercados laborales le brinda sentido a la formulación de una agenda post-2015 que se discutió en el Foro de Alto Nivel de Bali.
Bali, la nueva agenda y el nuevo camino: ¿qué hacer?
Tras el Foro realizado en Indonesia en donde se reunieron un grupo de expertos y que tuvo como cabezas políticas al primer ministro inglés David Cameron, la presidenta Ellen Johnson Sirleaf de Liberia y a Susilo Bambang de Indonesia se discutieron algunos elementos respecto a los pasos que restan por seguir para continuar con una agenda de desarrollo que permitan complementar y cumplir de manera definitiva los ya mencionados ODM. En el comunicado presentado tras la reunión en la capital de Indonesia, se establecen cinco puntos clave: Reforma y revitalización de la gobernanza global y el “paternariado”[4]; protección del medio ambiente global; producción y consumo sostenible; fortalecimiento de las vías de implementación de la cooperación; disponibilidad de datos y mejor control del progreso de los indicadores[5]. También dentro del mismo se resalta la importancia de vincular los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS) que nacieron de la conferencia de RIO+20 del año anterior.
Estas conclusiones vienen acompañadas de una amplia consulta hecha a los sectores sociales de los cuales Naciones Unidas busca sacar provecho para redirigir la agenda con la idea de “transcender la mirada y las opiniones de los tecnócratas y preguntarles directamente a miles de personas de todo el mundo —cerca de 250.000 hasta el momento—, cuáles son sus principales problemas, necesidades y expectativas frente a las metas para mejorar sus condiciones de vida después del tercer quinquenio de este siglo”[6]. La inclusión de dichos sectores permitiría no solo retroalimentar el proceso de los ODM sino también ampliar el horizonte respecto a lo que en realidad las poblaciones necesitan. Aun así, desde una mirada más crítica, la investigadora británica Natalie Rabber expresa que “las consultas excesivas y complejas no necesariamente conducen a una participación significativa, y el éxito estará supeditado a un proceso genuinamente participativo, en el cual la participación de la sociedad civil no sea un simple ejercicio de marcar casillas de consulta, sino más bien uno en el que una diversidad de voces, demandas y llamados sean incorporados y claramente reflejados en los documentos que alimentan los procesos oficiales”[7].
De todas formas, dentro de las consultas, los temas de discriminación y falta de acceso marcaron una nota importante pero “llama particularmente la atención que los problemas de la gobernanza —relacionados con la corrupción, la falta de transparencia y las estructuras de poder verticales, cerradas y excluyentes— son percibidos como barreras fundamentales para salir de este círculo perverso”[8] aspectos que no distan de las perspectivas de la Asociación por la Tasación de las Transacciones Financieras y por la Acción Ciudadana ATTAC que en un artículo referido a la agenda post-2015, formula la importancia de la transparencia y la gobernanza del mercado financiero global además de resaltar que más que buscar cooperar a partir de la inversión extranjera en los países en desarrollo, se debe buscar una mayor capacidad y normas claras para la captación de impuestos a empresas transnacionales[9].
De esta forma, queda planteada la discusión respecto a la nueva agenda de desarrollo que debe tener como punto central no solo metas concretas (ya que los ODM no pecaban por ello) sino mecanismos efectivos para la consolidación de recursos y procesos que lleven a buen puerto lo que se proponga de aquí a futuro.
Colombia en la construcción de la agenda.
La invitación a la Canciller María Ángela Holguín al Foro de Alto Nivel está relacionada con el trabajo hecho por Colombia en la formulación y presentación de los ODS en la cumbre de RIO+20 del año anterior. La dinámica de alto perfil que mostró el año anterior el gobierno colombiano en el plano internacional se ve reflejada en invitaciones de este calibre para definir una nueva agenda de cooperación. Además, cabe tener en cuenta que Colombia ha venido transformando su papel en este ámbito ya que ha pasado a ser un país de renta media-alta con lo cual sería en la práctica un país que no requiere una ayuda amplia por parte de los países cooperantes y que además debe mostrarse como oferente de cooperación.
De nuevo, el multilateralismo colombiano vuelve a relucir estando en los espacios de decisión internacional ya que esta agenda está ampliamente relacionada con el Consejo Económico y Social de la ONU (ECOSOC) el cual está a cargo de Colombia a través de Nestor Osorio. Esto viene bien en un momento en el que la política internacional colombiana se ha mermado y ha perdido los bríos que venía mostrando, tras el fallo de la Haya respecto al tema de la definición de límites respecto a Nicaragua. Las disputas internas y la responsabilidad que ha caído sobre la cartera de exteriores han debilitado el proceso que traía la Cancillería en materia internacional. Así pues, este tipo de invitaciones y espacios ayudan a retomar el camino del alto perfil que se venía manejando.
Por otro lado, participar en la construcción de la agenda de desarrollo podría permitirle a Colombia incluir temas importantes que incumben a sus problemáticas internas, como el tema de la paz, la seguridad humana y la lucha contra el narcotráfico, que se encuentren atadas a los temas generales que se han planteado en el ámbito global.
[1] Cabe aclarar que los ocho objetivos son: Erradicar la pobreza extrema y el hambre; lograr la enseñanza primaria universal; promover la igualdad de géneros y autonomía de la mujer; reducir la mortalidad infantil; mejorar la salud materna: combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades; garantizar el sustento del medio ambiente y fomentar una asociación mundial para el desarrollo.
[2] Naciones Unidas. Objetivos de desarrollo del milenio. Informe de 2012. Disponible en http://www.undp.org/content/dam/undp/library/MDG/spanish/MDG%20Report%202012%20-%20Complete%20Spanish.pdf
[3] Para quien esté interesado en la revisión referida a los ODM, puede consultar el informe general, o el resumen de los avances en los indicadores que se puede encontrar en: http://mdgs.un.org/unsd/mdg/Resources/Static/Products/Progress2012/Progress_S.pdf
[4] Refiere al término en inglés partnership e implica asociación de instituciones que trabajan en temas de desarrollo y que llevan a cabo actividades comunes.
[5] Comunicado disponible en: http://www.post2015hlp.org/wp-content/uploads/2013/03/Final-Communique-Bali.pdf recuperado el 3 de abril de 2013.
[6] Unglar Bleier, Elizabeth. La Agenda Post-2015. En: elespectador.com. http://www.elespectador.com/opinion/columna-413918-agenda-post-2015 recuperado el 3 de abril de 2013.
[7] Raaber, Natalie. La agenda de desarrollo post-2015 de la ONU. Un análisis crítico. En: Agencia Latinoamericana de Información ALAI. http://www.alainet.org/active/62976&;lang=es recuperado el 4 de abril de 2013.
[9] Finance and the future: post 2015 development goals need new economic norms and targets. En: http://www.attac.org/es/node/12730 Consultado el 4 de abril de 2013.
