Paula Nicole Giral Casallas- Universidad Jorge Tadeo Lozano- OPRIC

agricultura

El pasado 29 de mayo de 2026, concluyó la visita oficial de la ministra de Agricultura y Desarrollo Rural de Colombia Martha Carvajalino a la República Popular China. Esta misión diplomática se realizó con el objetivo de fortalecer la cooperación entre Colombia y China y ampliar las oportunidades de intercambio comercial entre los dos países. El encuentro dejó una serie de resultados concretos de alto impacto para el sector agropecuario nacional. En materia de diplomacia sanitaria y fitosanitaria, la Administración General de Aduanas de China (GACC) anunció la aceleración del proceso de admisibilidad sanitaria del cacao colombiano, con compromiso de finalizar el análisis de riesgo sobre inocuidad alimentaria y requisitos fitosanitarios antes de junio de 2026. En el plano de la cooperación técnica y científica, ambas delegaciones acordaron profundizar la transferencia tecnológica, la investigación agrícola, la industrialización, la formación de talento humano y el fortalecimiento de las cadenas de valor del café y el cacao. (Albor Rojas, 2026)

Este encuentro se inscribe en una secuencia diplomática de mayor alcance: en mayo de 2025, el presidente Gustavo Petro y el mandatario Xi Jinping suscribieron 12 instrumentos de cooperación bilateral, incluyendo el ingreso de Colombia a la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) y un Plan de Desarrollo de Cooperación Agrícola de cinco años (Chinese People's Political Consultative Conference, 2025). En paralelo, en la VIII Exposición Internacional de Importaciones de China (CIIE) de noviembre de 2025, Colombia formalizó acuerdos que contemplan metas anuales de 80.000 toneladas de café, 10.000 toneladas de cacao y 15.000 toneladas de banano, además del ingreso del aguacate Hass al mercado chino (La República, 2025). Desde 2023, la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional (APC-Colombia) registra 427 beneficiarios en 82 cursos y seminarios en China, principalmente funcionarios públicos, técnicos del sector agropecuario y profesionales de las cadenas productivas del café y el cacao (Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia, 2025).

¿Qué dicen los involucrados?

Del lado colombiano, la ministra Martha Carvajalino subrayó que la adopción de maquinaria agrícola china y la cooperación tecnológica serán instrumentos fundamentales para mitigar los efectos del cambio climático, ampliar la infraestructura de almacenamiento y potenciar la transformación agroindustrial nacional, entendida como un proyecto de desarrollo rural estructural. En ese marco, el cacao colombiano ocupa un lugar muy importante ya que en palabras de la ministra es "un producto estratégico para la paz territorial, la sustitución de economías ilícitas y el desarrollo rural" (Agronegocios, 2026; Radio Nacional de Colombia). La lógica que orienta el discurso oficial va, pues, de la modernización del agro en su conjunto, hacia los productos con mayor valor simbólico y diferencial competitivo.

Del lado chino, el viceministro de Agricultura y Asuntos Rurales, Zhang Zhili, respondió con una agenda propositiva centrada en proyectos conjuntos de innovación tecnológica, transferencia de conocimiento e investigación aplicada, y en el fortalecimiento de las cadenas de valor del café y el cacao colombianos (Radio Nacional de Colombia, mayo de 2026). En el plano institucional, la APC-Colombia enmarca el proceso en la "Alianza Estratégica" entre ambos países, y la Cancillería lo inscribe en el Plan de Desarrollo de la Cooperación Agrícola 2023-2028, cuyo propósito declarado es "habilitar el incremento de la cooperación en el sector agrícola, proporcionar planificación y orientación sobre las áreas de esfuerzos colectivos en los próximos cinco años, y lograr un crecimiento común en los sectores agrícolas y más beneficios para los pueblos" (Cancillería de Colombia, 2023).

Diversificación, identidad y asimetría en la cooperación agrícola

La visita de la ministra Carvajalino no es un evento aislado sino que es parte de un proceso de reconfiguración activa de la identidad internacional de Colombia. El gobierno Petro ha venido construyendo, desde 2022, la imagen de Colombia como potencia agroalimentaria del Sur Global, una identidad diferenciada respecto a la de receptor pasivo de inversión o de exportador primario de commodities energéticos. La cooperación con China es desde esta óptica tanto un instrumento de política sectorial como una señal de cambio de identidad proyectada hacia el sistema internacional.

El investigador Andrés Molano Rojas señala que Colombia, bajo la administración Petro, ha buscado reposicionarse bajo un paradigma de "autonomía heterodoxa", que implica distanciarse del alineamiento automático con Washington sin romper los vínculos occidentales existentes (Molano Rojas, 2023, IEPRI-UNAL). En este contexto, la apuesta por diversificar la canasta exportadora hacia China sumando al cacao el café, el banano, el aguacate Hass y otros productos con valor diferenciado cobra una dimensión estratégica: Colombia intenta abrirse espacio en un mercado que tiene una fuerte participación de Argentina, Brasil y Paraguay a través de su diferencial como proveedor de bienes de especialidad, sostenibilidad y origen. Mientras esos países compiten en volumen y commodities agroindustriales de escala, Colombia apuesta por el nicho de calidad y trazabilidad. Según datos de Analdex, el café representó el 22,2% de la canasta exportadora no minero-energética en 2025, y el cacao y sus derivados duplicaron sus exportaciones en 2024 para alcanzar los US$265,1 millones, con presencia en más de 70 mercados (Analdex, 2025). El banano y el aguacate Hass completan un portafolio que Colombia está comenzando a orientar sistemáticamente hacia China (La República, 2025; Analdex, 2026).

Sin embargo la narrativa de la cooperación Sur-Sur enfrenta una contradicción estructural cuando uno de los socios es la segunda economía del mundo. Félix Peña advierte que las premisas de horizontalidad e igualdad propias de este modelo difícilmente se sostienen en una relación con China, cuya agenda de política exterior responde a sus propios intereses estratégicos en América Latina (Peña, F., Universidad Nacional de Buenos Aires, referenciado en análisis de cooperación Sur-Sur). Wendt matiza que la estructura social del sistema internacional no siempre provee un entorno suficientemente denso para sostener la construcción intersubjetiva que supone la cooperación horizontal entre pares asimétricos (Wendt, 1999, p. 2). A ello se suma la advertencia de Graciela Bensusán: la transferencia tecnológica agrícola Sur-Sur puede generar marcos de entendimiento compartido que trascienden los incentivos materiales, pero solo cuando se produce en condiciones de reciprocidad efectiva (Bensusán y Cook, 2021, CLACSO). El caso colombiano sugiere que esa reciprocidad está aún por construirse: en 2024, el 70% de las exportaciones a China seguía concentrado en petróleo, carbón y ferroníquel (Analdex, 2025). La pregunta relevante no es si Colombia puede exportar cacao o café a China sino si logrará hacerlo en condiciones que le permitan influir en los estándares, los precios de referencia y los marcos normativos de esa relación las reglas del juego del “socio dominante” sin haber desarrollado aún la capacidad de redefinirlas (Finnemore y Sikkink, 1998).

Posibles escenarios:

Un primer escenario sería que Colombia logre consolidar su identidad como proveedor agroalimentario diferenciado en el mercado chino. El indicador inmediato es la admisibilidad sanitaria del cacao ante la GACC, cuyo proceso de análisis fitosanitario debería concluir antes de junio de 2026. Si ese proceso avanza, Colombia estaría en condiciones de exportar cacao, café, banano y aguacate Hass en condiciones formalizadas, vinculando su oferta exportable a la narrativa de "paz territorial productiva" que el gobierno Petro ha puesto en el centro de su política exterior. La diferenciación respecto a Argentina, Brasil y Paraguay cuya presencia en el mercado chino se concentra en soja, maíz y carne de escala operaría como ventaja comparativa identitaria, ya que Colombia no compite en volumen, sino en especificidad geográfica, sostenibilidad y trazabilidad. Desde el constructivismo, este sería el escenario en que la construcción identitaria produce resultados materiales: la identidad se institucionaliza en la estructura bilateral y genera incentivos para reproducir y expandir la cooperación (Wendt, 1999).

Un segundo escenario es el de una cooperación selectiva con asimetrías persistentes. Los avances en transferencia tecnológica y formación de talento humano pueden materializarse, pero la balanza comercial continuaría desequilibrada. Colombia importaría maquinaria, tecnología y estándares productivos chinos sin lograr colocar sus manufacturas agroindustriales en condiciones competitivas. Entre 2014 y 2024, mientras Perú, Chile, Brasil y México expandieron sus exportaciones a China con estrategias diferenciadas, Colombia vio caer sus ventas externas en promedio 1% anual y hoy representa apenas el 11,8% del PIB en exportaciones, frente al 26,5% del promedio regional (Bloomberg Línea, 2025). En este contexto, la relación bilateral podría traducirse en beneficios puntuales para sectores específicos, pero sin modificar de manera sustancial la posición de Colombia dentro de la estructura económica de intercambio con China.

Por último, el acercamiento estratégico a China podría generar reacciones de presión diplomática o comercial por parte de Estados Unidos y la Unión Europea, socios tradicionales de Colombia con quienes el país mantiene acuerdos de libre comercio vigentes y vínculos de seguridad. Esto colocaría a Colombia ante una tensión entre el eje del Sur Global y el orden liberal occidental, lo cual podría redefinir su identidad no como la de un receptor de cooperación, sino como la de un actor con capacidad de liderar marcos multilaterales y de influir en los términos de su relación con Pekín. En cualquiera de los trayectos que tome la coyuntura, esta es una apuesta de construcción identitaria que pone en juego la definición misma del lugar de Colombia en el sistema internacional.

Bibliografía:

Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia (APC-Colombia). (2025, 15 de octubre). Colombia fortalece su cooperación con China a través de cursos bilaterales y multilaterales. https://www.apccolombia.gov.co/comunicaciones/noticias/colombia-fortalece-su-cooperacion-con-china-traves-de-cursos-bilaterales-y

Albor Rojas, N. (2026, 29 de mayo). Ministerio de Agricultura logra fortalecer cooperación agrícola con China. Agronegocios. https://www.agronegocios.co/agricultura/ministerio-de-agricultura-logra-fortalecer-cooperacion-agricola-en-conjunto-con-china-4403505

Analdex. (2025, 22 de mayo). Comercio entre China y Colombia. Asociación Nacional de Comercio Exterior. https://analdex.org/2025/05/22/comercio-entre-china-y-colombia/

Analdex. (2025, 15 de diciembre). Informe mensual de exportaciones colombianas, octubre de 2025. https://analdex.org/2025/12/15/exportaciones-de-colombia-octubre-2025/

Analdex. (2026, 25 de febrero). Exportaciones de aguacate crecieron un 21,3% durante 2025. https://analdex.org/2026/02/25/exportaciones-de-aguacate-crecieron-un-213-durante-2025/

Bensusán, G. & Cook, M.L. (2021). Cooperación agrícola Sur-Sur: perspectivas teóricas. CLACSO.

Bloomberg Línea. (2025, 4 de septiembre). Colombia queda al margen del boom exportador en América Latina que impulsa China. https://www.bloomberglinea.com/latinoamerica/colombia/colombia-queda-al-margen-del-boom-exportador-en-america-latina-que-impulsa-china/

Cancillería de Colombia (2023). Plan de Cooperación firmado entre Colombia y China. Bogotá: Ministerio de Relaciones Exteriores. https://www.cancilleria.gov.co/newsroom/news/plan-cooperacion-firmado-colombia-china-china-visita-oficial-presidencial-realizada

Cancelado, H. (2015). "La política exterior colombiana desde el constructivismo". Desafíos, Universidad del Rosario. revistas.urosario.edu.co

Chinese People's Political Consultative Conference. (2025). Instrumentos de cooperación bilateral Colombia-China, mayo de 2025.

Finnemore, M. & Sikkink, K. (1998). "International Norm Dynamics and Political Change". International Organization, 52(4), 887-917.

La República. (2025, 7 de noviembre). Campesinos de Colombia exportarán cacao, café y banano a China tras acuerdos. https://www.larepublica.co/economia/campesinos-de-colombia-exportaran-cacao-cafe-y-banano-a-china-tras-acuerdos-4265404

Molano Rojas, A. (2023). Colombia y la autonomía heterodoxa: reposicionamiento internacional bajo el gobierno Petro. IEPRI-UNAL.

Portafolio. (2025, 10 de abril). Boom del cacao colombiano: exportaciones se duplican en 2024. https://www.portafolio.co/economia/agro/boom-del-cacao-colombiano-exportaciones-se-duplican-en-2024-627587

Wendt, A. (1999). Social Theory of International Politics. Cambridge University Press.

Papers OPRIC

Balance Santos

Balance Santos multilateralismo y comercio exterior

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