Laura Camila Castillo
OPRIC
Es innegable que la presencia de Hugo Chávez fue determinante para Venezuela, pero no puede negarse que su influencia en la región fue de las mismas proporciones, como para lograr determinar varios proyectos regionales y darles el impulso que requerían para consolidarse. Tal como lo aseguró la presidente de Brasil, Dilma Roussef, “Hugo Chávez contribuyó al fortalecimiento de nuestro continente como responsable de la constitución de la UNASUR y de la CELAC.[1]”
Sin embargo, y aunque ninguna de los organismos latinoamericanos están verdaderamente consolidados, vale la pena preguntarse qué influencia tiene en el trascurso de estos procesos las muerte del líder venezolano. La multiplicidad de organismos de integración regional contó indudablemente con la activa participación del mandatario venezolano, algunos de ellos se crearon precisamente como parte del proyecto bolivariano y otros respondieron más a la necesidad de convertirse en líder regional. De acuerdo a Sandra Borda “el proyecto Chavista no solo intento ampliar sus propios márgenes de maniobra internacional, sino que además le propuso a la región salidas colectivas que contribuyeran con este objetivo”[2]. En ese sentido, surgen preguntas frente al futuro de Venezuela dentro de organismos como el ALBA, la UNASUR, La CELAC e incluso la OEA, así como el futuro de las instituciones en sí mismas.
Para este propósito, cabe tener en cuenta que la atención de Venezuela a las alianzas internacionales y a los procesos regionales se verá relegada por la especial atención que deben poner ahora en el proceso de transición, de control interno y de determinación de políticas y acciones a nivel doméstico. En ese sentido, el característico liderazgo venezolano en la región no será tan fuerte como lo acostumbrado, al menos mientras se logre mayor estabilidad interna. Además cabe aclarar que la figura del presidente Hugo Chávez no solo se consolidad como un mito a nivel nacional sino también a nivel regional, situación que es evidente en algunas de estas alianzas regionales en tanto giran mucho más alrededor de la figura del presidente que sobre la intención de una integración.
En ese sentido, frente a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) es posible decir que será una de las instituciones que más encontrará disminuido su liderazgo e influencia regional pues su posibilidad de inserción internacional y de consolidación como propuesta regional dependía principalmente del liderazgo del mandatario, está centrada principalmente en la unión por la simpatía al chavismo, y ante el vacío de liderazgo es difícil que países como Bolivia o Ecuador entre otros, logren tomar ese espacio. Además es importante resaltar que con la partida de Chávez, también baja la capacidad de movilizar recursos para apoyar países aliados[3] y en ese sentido su poder de incidencia y de consolidación se ven amenazados. Así, “es evidente que viene una etapa de incertidumbre para estos países (Ecuador, Bolivia y Nicaragua), pues el gobierno que sucede a Chávez, es homogéneo y su principal desafío es interno. Debe mantener la unidad y el apoyo de su propio pueblo, antes que dar continuidad a la figuración política en los foros multilaterales regionales”.[4]
Por otro lado, la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe) que intenta en un primer momento constituirse como un organismo que remplace a la OEA alejado de la influencia de Washington y que además integra a los países del caribe, no se juega su posibilidad de consolidación con la partida del mandatario venezolano. Aunque surge a partir de la iniciativa principalmente de Hugo Chávez, su posibilidad de fortalecerse como proceso regional ha estado fundamentada más allá de la acción venezolana en la diversidad de actores que lo integran, así como la superación de proyectos ideológicos específicos y la elección de un modo de toma de decisiones mucho más pragmático.
En el caso de la UNASUR, en el que los principales liderazgos se encontraban en las acciones de Brasil y Venezuela, puede decirse que aunque su consolidación como proyecto no se ve amenazada, el papel de liderazgo queda relegado definitivamente a Brasil, país que podría empezar a capitalizar este espacio como parte de su proyecto de liderazgo regional. En ese sentido, Venezuela quedará en una segunda instancia pues el carisma e ideología característicos del Presidente Chávez no lograran más sopesar el aporte de recursos que proporciona Brasil. Como lo afirma la analista Martha Lucia Márquez, “si bien Chávez fue clave en su proceso de consolidación, las izquierdas se habían venido desmarcando de él y Brasil podría capitalizar este hecho para asumir ese liderazgo regional”[5]
De esta manera, también es importante resaltar que probablemente el organismo podrá avanzar para fortalecerse institucionalmente en tanto la disputa entre un liderazgo ideológico (Venezuela) y un liderazgo fundamentalmente pragmático (Brasil) no tomará la mayoría de los espacios de discusión del foro.
Ante este panorama, en el que la mayoría de alianzas venezolanas dependían en mayor medida de unos componentes de simpatía y carisma, y en el que la situación interna hará que Venezuela descuide un poco sus alianzas regionales, es posible que se consoliden las aspiraciones de Brasil a convertirse en líder regional y que procesos de integración en los que Venezuela es su principal líder, como el ALBA, pierdan progresivamente fuerza.
[1] En: http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&idioma=1&id=1176281&Itemid=1
[2] Borda, Sandra; La región sin Chávez, En: http://www.eltiempo.com/blogs/arena_global/2013/03/la-region-sin-chavez.php
[3] La República, 6 de Marzo de 2013, más información en: http://www.larepublica.co/node/33476
[4] Sánchez, Fabio en La República, 6 de Marzo de 2013. Más información en: http://www.larepublica.co/node/33476
[5] La Silla Vacía; El futuro de la revolución bolivariana en el continente, sin su comandante; 6 de Marzo de 2013, En: http://www.lasillavacia.com/historia/el-futuro-de-la-revolucion-bolivariana-en-el-continente-sin-su-comandante-41793