Nestor Camilo Carvajal Villalba
OPRIC
Haití es un país que lleva décadas en una crisis social y económica agudizada por el terremoto de 2010, la corrupción y la pobreza. Recientemente se encontraba atravesando una crisis política debido a la confusión frente al fin del periodo presidencial de Jovenel Moïse el cual argumentaba que terminaba en 2022, mientras la oposición y la corte suprema señalaba que había terminado este año. A partir de allí, entre las protestas que se adelantaban en el país por la pobreza y la desigualdad se sumaron las voces que pedían su salida del poder y aquellas que lo señalaban como un dictador.
A esta continuidad en el poder que, según la oposición era ilegitima, se le suma el escandalo de corrupción en el que se había visto envuelto Moïse relacionado con los pagos y las ganancias de ciertos negocios petroleros (PetroCaribe) con Venezuela, y el cierre del parlamento desde enero de 2020 que permitía que siguiera gobernando por medio de decretos. Esta compleja inestabilidad se convirtió, el pasado 7 de julio, en el caldo de cultivo suficiente para el magnicidio del presidente Jovenel Moïse, un hecho no solo crucial para la estabilidad política de la región, sino también particularmente importante para Colombia, debido a la presunta participación de 26 exmilitares colombianos contratados con el fin de cometer el magnicidio[1].
Este hecho volvió a resaltar el marcado protagonismo que tienen los cuerpos de seguridad colombianos en el mundo militar y de la seguridad privada a nivel global, pues no es la primera vez que exmilitares colombianos empleados por contratistas privados (de países como EEUU o Reino Unido) se ven envueltos en intervenciones, guerras o hechos violentos a nivel internacional. Por ejemplo es bien conocida la participación de colombianos en conflictos belicos en Irak, Libia, Afganistan, Yemen e incluso en la guerra contra el Estado Islamico[2], generalmente contratados por empresas como DynCorp, Blackewater o la señalada de participar en el magnicidio CTU Security LLC.
A continuación, se hará un breve análisis de las reacciones antes estos señalamientos que ponen en duda las practicas militares y la situación de los militares en retiro, luego se señalaran las posibles implicaciones para la región en un momento de inestabilidad general, y finalmente se analizaran las implicaciones mas importantes para la política exterior colombiana en el ámbito de la seguridad, las instituciones colombianas y sus relaciones con el resto de la región.
Exmilitares y las empresas de seguridad extranjeras
Los soldados colombianos son especialmente buenos candidatos para los ejércitos privados de empresas como CTU Security LLC debido a su experiencia en contrainsurgencia, su preparación, disciplina y experiencia en combate[3] pero frente a las declaraciones de la canciller en la que señala que los mercenarios colombianos presentes en el magnicidio en Haití fueron engañados, pues “jamás un militar colombiano, en su formación pensaría en la hipótesis de participar en un magnicidio”, cabe preguntarnos entonces ¿Por qué los exmilitares colombianos terminan envueltos en conflictos tan lejanos contratados por las empresas de seguridad transnacionales?.
Una primera explicación que ofrecen algunas voces, se debe a la precaria seguridad social para los militares retirados del servicio los cuales han tenido que recurrir a sentencias del Consejo de Estado para que les sean reconocidos protecciones como el subsidio familiar, que generalmente si es reconocido a los oficiales y suboficiales, así mismo, las pensiones aunque son oportunas en términos de la edad terminan siendo bajas en comparación con lo que se paga a los militares retirados en otras latitudes del mundo. Y aunque actualmente existe la ley 1979 que protege a los veteranos esta se ha quedado corta sobre todo en oportunidades laborales después del servicio[4].
Por otro lado, mas allá de las motivaciones personales económicas o morales que tengan ciertos exmilitares para ser participes de estos ejércitos privados, aun queda la duda sobre la formación que reciben mientras son miembros activos, pues a pesar de los intentos de la Canciller Martha Lucia Ramirez de normalizar la situación y de aislar los casos, pareciera que los casos fueran algo mas estructural. Esta tesis toma fuerza al pensar en la cantidad de lugares y conflictos donde se ha reportado la presencia de mercenarios colombianos (Irak, Yemen, Arabia Saudita, etc), sumado a la coexistencia normal con el Estado colombiano de empresas como “Thor” especializadas en el reclutamiento de ex miembros del ejercito para las empresas de seguridad privadas. Además, Colombia hace parte de los países que nunca han firmado la convención internacional contra el reclutamiento, la utilización, la financiación y el entrenamiento de mercenarios, de la ONU[5].
A parte de ello, los cuerpos de seguridad colombianos han señalado que esta practica de reclutamiento no es ilegal en el país, aunque perjudique a la institucionalidad de las fuerzas militares y la policía nacional, lo que además hace suponer que, aunque la institucionalidad colombiana aparentemente no esta de acuerdo con estas practicas, tampoco hace nada para evitarlas tanto en materia social, al dejar desprotegidos a sus exmilitares, como en materia legislativa coexistiendo con firmas que se encargan de la promoción del negocio de mercenarios en el país. Y si bien, tal vez estos exmilitares fueron “engañados” como señala la Canciller, siendo llevados al exterior por estas empresas, el mismo hecho es innegable, así como el gran engranaje del negocio licito e ilícito de mercenarios que se ha ido desarrollando en el país desde hace años conviviendo junto a la institucionalidad colombiana y que perjudica cada vez mas la imagen y la confianza en las fuerzas militares colombianas.
Magnicidio en América Latina
Desde hace décadas no se veía un asesinato tan impactante en materia política como el magnicidio del presidente Moïse en Haiti, un acto de este tipo recuerda la época de golpes de estado y dictaduras durante la segunda mitad de siglo XX en América Latina. Este hecho marca aun mas la crisis política, social y económica que atraviesa el mundo y la región a partir de la pandemia y de los estallidos sociales que van desde Chile, pasando por Colombia, Ecuador, hasta llegar a los mismos Estados Unidos. Estamos en una época de eventos políticos que seguramente marcarán el devenir de los pueblos del continente.
Mientras tanto, después del reciente asesinato queda la duda sobre que pasara en la Isla. Entre los efectos del magnicidio, Republica Dominicana ha decidido cerrar la frontera con Haití y reforzar las fronteras, las cuales ya venían teniendo una ardua regulación debido al narcotráfico, la inmigración ilegal y los problemas de seguridad entre los dos países. Los países que comparten una de las Islas más grandes del Caribe, ya venían con dificultades en sus relaciones y el magnicidio del presidente de Haití solo dio mas motivos para el cierre de la frontera a Republica Dominicana que ve en el país vecino una fuente de problemas e inestabilidad[6].
Por otro lado, la inestabilidad en Haití se suma a la lista de países que se encuentran en una difícil situación política y que requieren de asistencia internacional como es el caso de Venezuela, y que países como Colombia buscaran la oportunidad de liderar tanto la investigación del magnicidio como el apoyo al restablecimiento de sus instituciones según las declaraciones de la Canciller[7].
Las repercusiones para Colombia
Una de las repercusiones que estos actos pueden tener para Colombia en la escena internacional, tal vez la mas importante, es el costo en la imagen de las instituciones colombianas, las cuales ya se encuentran desprestigiadas a nivel internacional por las constantes violaciones a derechos humanos ya señaladas y condenadas incluso por la CIDH. De modo que las acciones de exmilitares colombianos, aunque no vinculan directamente a la institucionalidad de las fuerzas militares, si ponen en cuestión la formación de esta y postulan a estos cuerpos de seguridad colombianos como principales fuentes de mercenarios, entrenados y a bajo precio.
Esto es relevante para la imagen colombiana en el exterior, no solo por el costo en la confianza de la ética de sus fuerzas de seguridad, sino también por su perfilamiento como una fuente de desestabilización y criminalidad en la región. Ya se ha señalado que estas empresas de seguridad estarían vinculadas al intento de golpe de estado en Venezuela el pasado 2020, y además el régimen de Maduro a señalado que presuntamente los colombianos capturados en Haití estarían vinculados con esta operación también[8].
Por otro lado, la cooperación internacional en materia de seguridad que presta el Estado Colombiano podría ser puesta en tela de juicio por este marcado papel de sus exmilitares en operaciones militares privadas alrededor del mundo. Es pertinente recordar que, debido a la guerra contra las drogas y la contrainsurgencia que se ha desarrollado en el territorio colombiano, las FFMM han adquirido, de la mano del entrenamiento y financiación de los Estados Unidos a través de programas como el “Plan Colombia”, una vasta experiencia y valioso entrenamiento en matera de seguridad que recientemente ha sido utilizado como estrategia de política exterior.
De modo que Colombia en los últimos años se ha postulado como un país “exitoso” en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado potenciando su actividad de cooperación sur-sur con gobiernos como el de México con el “Plan Mérida”, todo con la intención de postular al país como un éxito y potenciar su liderazgo regional en torno a los temas de seguridad. Es así como Tickner (2016) clasifico la cooperación en seguridad que presta Colombia a otros países de la región de acuerdo con el asesoramiento en i) Operativa, ii) Organizativa iii) Educativa y iv) Estratégica teniendo en cuenta los aprendizajes de las mismas fuerzas militares. La misma autora señala que “Lo anterior parece confirmar que uno de los principales activos exportables del país son sus policías y militares profesionales, considerados entre los más experimentados del mundo en cuanto a lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, y la contrainsurgencia, en buena medida debido a la prolongada capacitación recibida de Estados Unidos mediante el Plan Colombia.” [9]
Aunque las afirmaciones de Tickner no iban encaminadas hacia el mercado de mercenarios colombianos es posible comprender que, gracias a este trabajo de cooperación internacional en materia de seguridad y de posicionamiento de la imagen militar colombiana, los exmilitares colombianos de han convertido en uno de los productos mas apetecidos por este oscuro mercado y plantea la duda sobre si tal vez sea necesario hacer una revisión de la doctrina militar colombiana, que permite que exmilitares en búsqueda de mejores horizontes económicos terminen en estas empresas, y poner la lupa sobre las condiciones tanto legales como políticas y económicas que permiten que un mercado de este tipo prospere en territorio colombiano.
[1]Pardo Daniel, 9 de julio de 2021. Jovenel Moïse: la vieja industria de mercenarios colombianos que presuntamente está detrás del asesinato del presidente de Haití. Recuperado de https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-57784827
[2] Infobae, 10 de Julio de 2021. Así es como exmilitares colombianos han sido participes en guerras ajenas alrededor del mundo. Recuperado de https://www.infobae.com/america/colombia/2021/07/10/asi-es-como-exmilitares-colombianos-han-sido-participes-de-guerras-ajenas-en-el-mundo/
[3] Mc Donnel Patrick, El asesinato del presidente en Haití expone el sombrío mundo de los mercenarios Colombianos. Recuperado de https://www.latimes.com/espanol/internacional/articulo/2021-07-19/haiti-asesinato-presidente-mercenarios-colombia
[4] Pacheco Daniel, 9 de julio de 2021. Detrás de los mercenarios en Haití hay miles de soldados olvidados en Colombia. Recuperado de https://lasillavacia.com/historias/silla-nacional/el-vac%C3%ADo-para-los-veteranos-en-colombia-es-la-cuna-de-los-mercenarios-en-hait%C3%AD/
[5] United Nations, 20 de octubre de 2021. International Convention Against the Recruitment, Use, Financing and Training of Mercenaries. Recuperado de https://treaties.un.org/Pages/ViewDetails.aspx?src=TREATY&mtdsg_no=XVIII-6&chapter=18&clang=_en
[6] Lopez Alberto, 9 de julio de 2021. Republica Dominicana cierra la frontera y refuerza la seguridad interna. Recuperad de https://www.infodefensa.com/latam/2021/07/09/noticia-republica-dominicana-cerro-frontera-haiti-reforzo-seguridad.html
[7]Feria Esteban, 19 de julio de 2021. Canciller aseguro que militares vinculados en magnicidio de Haití fueron engañados. Recuperado de https://www.asuntoslegales.com.co/actualidad/canciller-aseguro-que-militares-vinculados-en-magnicidio-de-haiti-fueron-enganados-3203326
[8] Cuba debate, 14 de julio de 2021. Venezuela denuncia: Los mercenarios que asesinaron a Moïse, estuvieron involucrados en el intento de magnicidio contra Maduro. Recuperado de http://www.cubadebate.cu/noticias/2021/07/14/venezuela-denuncia-los-mercenarios-que-asesinaron-a-moise-estuvieron-involucrados-en-el-intento-de-magnicidio-contra-maduro/
[9] Tickner, Arlene (2016). Análisis: Exportación de la seguridad y política exterior de Colombia. Friedrich Ebert Stiftung (FES). Recuperado de https://library.fes.de/pdf-files/bueros/kolumbien/12773.pdf