Danna Giselle García Rendón
OPRIC
Luego de un año fuera de un cargo oficial del Gobierno, el exministro de defensa Guillermo Botero Nieto ha regresado tras su nombramiento como representante diplomático de Colombia en Chile, presentando formalmente cartas credenciales ante el presidente de la República, Sebastián Piñera, el pasado siete de junio[1], lo que lo acreditaría de manera oficial como embajador de Colombia en este país. Sin embargo, el nombramiento de Guillermo Botero como embajador se oficializó por medio del decreto presidencial 180 del 23 de febrero del 2021, firmado por la exministra de Relaciones Exteriores, Claudia Blum. Una situación que de nuevo resuena en los titulares, por hacer parte de muchos de los nombramientos polémicos del Gobierno de Duque durante su gestión. Nombramientos que, marcados por la inexperiencia política de los cargos, han hecho caso omiso a las diferentes situaciones e investigaciones a las que se han visto involucrados, tal como ha sucedido con Guillermo Botero como exministro de defensa y ahora embajador.
Guillermo Botero reemplazaría a Alberto Rendón Cuartas, quien estuvo al frente de esta embajada desde el 2018. Botero es abogado de la Universidad de los Andes, es empresario y se destaca por haber ocupado desde el 2003 la presidencia de la Federación Nacional de Comerciantes (FENALCO). Su carrera política iniciaría con el gobierno de Iván Duque tras su cuestionado nombramiento como ministro de defensa desde el año 2018 hasta noviembre del 2019. Su paso por la cartera de seguridad estuvo marcado por diferentes declaraciones, acciones y omisiones controvertidas y polémicas, y que terminó con un intento de moción de censura por parte del Congreso, debido a la muerte de ocho menores de edad tras un bombardeo por parte del Ejercito en un campamento en Caquetá donde se encontraba alias “Giraldo Cucho”[2]. Lo más grave de este asunto, fue el disimulo y el encubrimiento con el que procedió Botero como ministro de defensa ante este hecho; y, cuya revelación estuvo dada por el senador Roy Barreras durante el debate de moción de censura contra Botero.
Sin embargo, Botero dimite como Ministro de Defensa antes de convertirse en el primer ministro en Colombia en salir de su cargo por moción de censura en su contra. Cuya renuncia hace que, además, el gobierno de Duque haya tenido que de nuevo sacrificar a un miembro de su gabinete ante su bajo margen de maniobra política[3]. Lo que demuestra la poca experiencia política del gabinete ministerial de presidente Iván Duque, que, como entidades estatales claves, para la política interna y exterior del Estado, han venido estando encabezadas por personajes que poco conocen sobre los retos de su cargo, y que desconocen, sobre todo, las demandas de la sociedad y la opinión pública. Han sido personajes que han contado solo con una clara representación partidista; y también, para el caso del actual gobierno, con una clara representación de sus intereses políticos, a veces en contra de los de la sociedad.
Este ha sido el caso de Guillermo Botero que, como exministro de defensa, abanderó las consignas del gobierno entrante en materia de seguridad: la lucha contra los grupos armados ilegales y la disminución de los cultivos de coca[4]. Pero con importantes desaciertos y equívocos ante la coyuntura social del país, quien, en diversas ocasiones, magnifico y distorsionó las reales amenazas de seguridad que ha enfrentado el país tras la lenta implementación de los acuerdos de paz, e inhibiendo toda posibilidad de cambio social en declaraciones infructuosas en torno a la regulación de la protesta social. Acciones que encajan de manera completa con la política de seguridad y defensa del gobierno de Iván Duque, caracterizada por la pérdida de acciones estratégicas de lucha contra los fenómenos de seguridad. En vez de ello, la gestión de Botero retomo acciones pasadas entorno al glifosato y al herbicida para la disminución de los cultivos de coca en el país[5], como un “buen” indicador de su gestión en el ministerio.
Sin embargo, desatendiendo los hechos pasados, Duque decide asignar a Guillermo Botero como embajador en Chile en febrero del 2021, una asignación de nuevo cuestionada por la inexperiencia del cargo del exministro, además del desconocimiento de la carrera diplomática, como un régimen especial de cargos de carrera del Estado. Este nombramiento ofrece de nuevo visos ante un alto riesgo de fracaso no sólo en la política de seguridad y derechos humanos, como ha sido el caso, sino también con importantes afectaciones en términos de la política exterior colombiana, ya que los nombramientos para los altos cargos diplomáticos no han estado por fuera del juego de lo que algunos han denominado como “mermelada diplomática” [6], que más allá de que la carrera diplomática se constituya en un requisito para el ejercicio de estos cargos, estas asignaciones han estado aseguradas por el apego partidista y el favoritismo político.
La asignación de Botero como la alta representación diplomática de Colombia en Chile, tras su nombramiento como embajador, tiene alcances y repercusiones sociales y políticas en la esfera de la diplomacia y la política exterior colombiana, y en el manejo de las relaciones bilaterales. Las cuales ya han sido descritas por diferentes analistas políticos chilenos como “inquietantes y toxicas” [7] tras el estrecho relacionamiento bipersonal entre los presidentes Sebastián Piñera e Iván Duque, quienes, con sus intrincados vínculos, han distorsionado las relaciones bilaterales con las complicidades y los silencios que han existido desde Chile ante la situación social, humanitaria y política de Colombia, que como país acompañante en la consecución de los acuerdos de paz del 2016 no podría eludir a lo anterior. Esto, tal como ha sucedido con la expresidenta chilena y ahora Alta Comisionada para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Michelle Bachelet, quien ha venido denunciando la violación de los derechos humanos en Colombia ante las recientes protestas.
Es en este contexto de complicidad política entre los presidentes de Colombia y Chile, que la asignación de Botero como embajador fue posible ante la no negativa del gobierno chileno a la propuesta de nombramiento, asentimiento que es imprescindible, de acuerdo con la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, para la acreditación de una persona como jefe de misión en el Estado receptor[8]. Esta situación, más allá de los desencuentros que se ha generado internamente en Chile, demostrarían para el caso colombiano y para el actual gobierno de Duque, la incapacidad diplomática para la gestión de las relaciones internacionales del país, tras la utilización clientelista del servicio exterior.
Siendo importante señalar, que lo anterior no se constituye en algo novedoso en la política exterior colombiana, teniendo en cuenta que Chile había presenciado anteriormente el nombramiento de otros embajadores colombianos cuestionables, siendo el caso de Salvador Arana como exembajador de Colombia en este país durante los años 2002 a 2004, quien en ese momento se le acusaba de un mal manejo de los recursos públicos del departamento de Sucre como gobernador, y sobre todo, por sus presuntos vínculos con paramilitares, quien posteriormente fue condenado a cuarenta años de prisión. Actualmente se encuentra compareciendo ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) por los delitos de homicidio agravado, concierto para delinquir, y desaparición forzada[9]. Es un escenario que manifiesta que el servicio exterior en Colombia ha sido utilizado para el logro de equilibrios políticos y el favorecimiento de los intereses políticos de los presidentes de turno. Cuestión que podría llegar a profundizar el descuido de la planta externa del servicio diplomático colombiano del Ministerio de Relaciones Exteriores, como instancias claves para la planeación y ejecución de la política exterior.
Es una situación desconcertante si se remite a cifras, pues de acuerdo con un portal periodístico de investigación denominado Vorágine, “solo el 17,5% de todos los nombramientos hechos por Duque han sido para funcionarios de carrera diplomática y consular, y solo el 3,1% han sido para embajadores de carrera” [10]. Además, de acuerdo con una lista de 257 nombramientos para el servicio exterior, se establece que 134 se han realizado bajo la figura de “provisionalidad” a personas que no pertenecen a la carrera diplomática o consular, lo que hace que actualmente el 69% de los embajadores no sean de carrera[11].
Situación que pone al descubierto la instrumentalización del servicio exterior para el pago de favores políticos, con importantes impactos en el buen desarrollo de las relaciones diplomáticas, y la profundización de las relaciones multilaterales y la cooperación internacional, que ante una coyuntura política y social como la actual, son imperantes para la negociación de objetivos y metas que contribuyan a la solución de diversos problemas domésticos como los derechos humanos y el proceso de paz.
Sin embargo, considerando los aspectos negativos del nombramiento de Guillermo Botero como embajador, es importante también considerar la posibilidad que ofrece Botero en su experiencia como empresario y comerciante, para el fortalecimiento de integraciones regionales como la Alianza del Pacifico, que como bloque regional, su consolidación ofrecería importantes beneficios para los sectores comerciales y financieros del país, mejorando la competitividad del mercado nacional frente a otros mercados internacionales. Pero, sobre todo, la Alianza del Pacífico como plataforma de articulación política y económica, estaría ofreciendo importantes beneficios en la interconexión de la economía colombiana con las demás economías del pacifico, para lo cual es una necesidad que se fortalezcan las estrategias del país en relación con la región, donde el personal diplomático debería desempeñar un papel fundamental de cara a estos procesos regionales.
Pese a esta posibilidad, los nombramientos realizados por Duque carecen de estrategias claras que justifiquen las posibilidades de tener ciertos personajes como representantes diplomáticos de Colombia en otros países, como es el caso de Botero, para el desarrollo y la profundización de la inserción colombiana en los escenarios regionales, multilaterales y globales, como podría ser el caso. En tal sentido, es imperioso que el próximo gobierno realice un balance y control de las acciones que se han venido tomando en el ámbito internacional, y se reemplace el amiguismo político sin experiencia, por la reconstrucción de la carrera diplomática, como criterio principal para la selección del personal diplomático del país. Una orientación que conllevaría a la profesionalización del servicio exterior, pero también conllevaría a que la política exterior colombiana no repita las acciones lamentables de su pasado.
[1] Cancillería. (8 de junio, 2021). “Embajador Guillermo Botero Nieto presentó cartas credenciales al Presidente de Chile, Sebastián Piñera”. Obtenido de: https://www.cancilleria.gov.co/newsroom/news/embajador-guillermo-botero-nieto-presento-cartas-credenciales-presidente-chile
[2] Alvarado, M. (24 de febrero, 2021). Guillermo Botero es el nuevo embajador de Colombia en Chile. El Espectador. Obtenido de: https://www.elespectador.com/politica/guillermo-botero-es-el-nuevo-embajador-de-colombia-en-chile-article/
[3] Alvarado, M. (7 de noviembre, 2019). La crítica gestión del exministro de Defensa, Guillermo Botero. El Espectador. Obtenido de: https://www.elespectador.com/judicial/la-critica-gestion-del-exministro-de-defensa-guillermo-botero-article-890014/
[4] Et al. (7 de noviembre, 2019).
[5] Et al. (7 de noviembre, 2019).
[6] El Expediente. (14 de marzo, 2021). Lista: La mermelada diplomática de Duque en 35 nombramientos. Obtenido de: https://elexpediente.co/lista-la-mermelada-diplomatica-del-canciller-carlos-holmes-en-35-nombramientos/
[7] El siglo cl. (30 de octubre, 2020). Chile-Colombia: inquietantes y tóxicas relaciones en Nuestra América. Obtenido de: https://elsiglo.cl/2020/10/30/chile-colombia-inquietantes-y-toxicas-relaciones-en-nuestra-america/
[8] Vera, J. (15 de marzo, 2021). Inaceptable nuevo embajador de Colombia en Chile. Obtenido de: https://opinion.cooperativa.cl/opinion/internacional/inaceptable-nuevo-embajador-de-colombia-en-chile/2021-03-15/105314.html
[9] Pressenza international. (9 de febrero, 2021). Los cuestionados embajadores de Colombia en Chile. Obtenido de: https://www.pressenza.com/es/2021/02/los-cuestionados-embajadores-de-colombia-en-chile/
[10] Abu, L. (14 de marzo, 2021). Sin experiencia y con sueldazos: la lista de nombramientos de Duque en el exterior. La vorágine. Obtenido de: https://voragine.co/sin-experiencia-y-con-sueldazos-la-lista-de-nombramientos-de-duque-en-el-exterior/
[11] Et al. (14 de marzo, 2021).