María Lucía Acevedo Rodríguez
OPRIC
Nuevamente el presidente de Colombia, Iván Duque, ha realizado un llamado al gobierno cubano para que este entregue a los jefes negociadores de la fallida mesa de Diálogo con el Ejército de Liberación Nacional (ELN). En entrevista con Andrés Oppenheimer de CNN, Duque recientemente declaró: “Me preocuparía una cosa y la digo con mucha claridad, si Cuba privilegia su relación con los criminales a su relación institucional con el Estado colombiano, son ellos los que están poniendo en segundo plano nuestras relaciones. Y si es así, tendríamos que sincerarnos y tomar decisiones”
Estas declaraciones son una rectificación al llamado inicial que el gobierno había realizado luego de los hechos ocurridos en el atentado a la Escuela General Santander, que fueron atribuidos (y posteriormente reconocidos) al ELN, en el primer mes de 2019. Vale aclarar que luego de la ruptura de la mesa el acto del gobierno colombiano consistió en pedir la extradición de los jefes guerrilleros para ser judicializados, a lo que el gobierno de Cuba respondió vía Twitter, y con el nombre del canciller Bruno Rodríguez, que Cuba “actuará en estricto respeto a los Protocolos del Diálogo de Paz firmados entre el Gobierno y el ELN, incluido el Protocolo en Caso de Ruptura de la Negociación. Está en consulta con las Partes y otros Garantes.”[2]. A la vez que rectificó las condolencias de una nación a la otra por el atentado ocurrido.
Otro de los argumentos usados por el gobierno actual tiene que ver con el hecho de que la mesa de negociación instalada en Cuba correspondió a uno de los intentos del anterior gobierno, en cabeza de Juan Manuel Santos, que responde a una mirada distinta a la que en campaña había impregnado el candidato Duque sobre la política de paz, ya que en declaraciones había incitado al hecho de que la guerrilla debía acceder a liberar a todos sus secuestrados si quería sentarse a negociar, razón por la cual la mesa de diálogo permanecía suspendida. En constancia de esto las declaraciones del presidente Duque para ese entonces fueron:
“Yo quiero dejarle claro y hacerle un llamado respetuoso a ese gobierno. Lo que se presentó esta semana no es una diferencia, no es la ruptura de ningún diálogo, porque nosotros no habíamos hecho presencia en esa mesa esperando que liberaran los secuestrados y que cesaran los ataques terroristas”[3]
A raíz de dicha polémica se hicieron públicos los protocolos que se habían firmado antes de la instauración de la mesa de negociación, y que en dicho escenario funcionan como las reglas de juego que acuerdan las dos partes para acceder a negociar, tal mecanismo ha sido comúnmente adoptado cuando representantes estatales deben intentar diálogos como la única salida a conflictos dentro de su territorio, pues es con base a estas garantías que la contraparte, en este caso el grupo guerrillero, accede a tal escenario. La palabra estatal se ve comprometida con la firma de tales protocolos, al igual que la imagen de los países garantes de estos procesos. El documento firmado por Frank Pearl, ex negociador de paz de la administración Santos, y por Antonio García, jefe de la Delegación del ELN, establece que en caso de ruptura, las partes tendrán 15 días a partir del día del anuncio, para concretar y acordar su retorno a Colombia.[4] Entre otras garantías se establece el cese de actividades militares por 72 horas en caso de que deba hacerse una inserción del equipo negociador del ELN en territorio nacional, además de un perímetro de retorno, y la posibilidad de confidencialidad de las coordenadas de este que solo le serán entregadas al piloto. En caso de una inserción en territorio venezolano también se contemplaba la posibilidad de estar acompañados por dos representantes del vecino país, además de dos países garantes hasta el aeropuerto determinado.
Como queda especificado según estas disposiciones del protocolo, no es solo la palabra del Estado Colombiano la que está plenamente comprometida en caso tal que este se viole, como sería el escenario en el momento de que efectivamente Cuba accediera a entregar a los negociadores, sino la de los países garantes. La delicadeza de estas acciones en el marco de las relaciones internacionales tiene relevancia para los países extranjeros, debido a que la reputación es una carta que permite que estas relaciones se desarrollen armónicamente en un sistema donde las instituciones reguladoras, y el juicio de actos punibles encuentra batalla con el principio de soberanía estatal. La reputación de un Estado es lo que permite, sucintamente, que éste entable relaciones con sus contrapartes. La relevancia de estas declaraciones para el propio Estado colombiano recae en la imagen que este mismo consigue proyectar hacia sus nacionales, la legitimidad que entra a jugar cuando la palabra no se cumple; y es en estos términos que el gobierno de Duque no ha querido, o no ha reparado en pensar.
Como en otros escenarios se ha rescatado, ejemplo de ello las constantes polémicas por la aplicación del Acuerdo de paz, el gobierno actual se debate entre su papel de Estado y su papel personalista, en cuanto a partido de gobierno, y en cuanto a periodo de mandato, es por ello que considera estratégico el uso de una diplomacia que desde sectores académicos se ha caracterizado como “de micrófono”, pues cumple la misma función que los discursos de campaña en épocas de elecciones: mantener feliz al sector que busca representar. No obstante, el rol de gobierno exige mucho más que la ovación de quienes depositan el voto, requiere de firmeza y efectividad, no solo para cumplir lo prometido en campaña, sino para encarnar las responsabilidades históricas que el Estado, en cuanto institución primaria del sistema político, tiene, con los instrumentos que a su vez le son dados para ello.
La diplomacia es uno de estos instrumentos, y es con base a esta que consigue mantener y potenciar las relaciones internacionales, debe usarse para cumplir los deberes y derechos existentes entre los Estados. En esta épocas de crisis en las relaciones más cercanas que tiene Colombia el sector académico recuerda: "La diplomacia es útil entre Estados con agendas compartidas, pero es indispensable entre Estados que tienen miradas distintas sobre el orden mundial o regional. Hoy en día la frontera más sensible a nivel continental es la frontera colombo-venezolana. Un agravamiento de las tensiones entre Bogotá y Caracas puede ser catastrófica para ambas naciones. Y dada la ausencia de canales diplomáticos, Cuba constituye un puente necesario para impedir que, ante el diálogo roto, las tensiones se sigan escalando"
Ahora bien, es bajo la lectura de este escenario de ruptura de relaciones con Venezuela, de defensa de la imagen del Estado Colombiano en el escenario internacional, y de enfrentamientos entre distintos sectores sociales y el gobierno, que las declaraciones de Duque, rectificando nueve meses después un llamado a la entrega de los jefes negociadores del ELN por parte del gobierno de Cuba, resulta no solo irrisoria, sino preocupante y desafortunada, pues es indicador de dos fenómenos: una pésima lectura sobre el panorama internacional y nacional que imposibilita la salida dialogada del conflicto interno, y de la crisis venezolana, además de la recalcitrante posición con eslogan de campaña que promulga ‘no gobernar con espejo retrovisor’ que se torna irresponsable en cuanto se empaña la palabra del Estado; y muestra de una tendencia del gobierno con preferencia a continuar profundizando las tensiones internacionales, y nacionales, gracias a la práctica de tomar las decisiones reaccionarias que satisfacen a su electorado.
[1] BluRadio. “Si Cuba privilegia relaciones con ELN se tomarán decisiones diplomáticas”: Duque. Rescatado a través de: https://www.bluradio.com/nacion/si-cuba-privilegia-relaciones-con-eln-se-tomaran-decisiones-diplomaticas-duque-229521-ie435
[2] Rescatado a través de: https://twitter.com/BrunoRguezP/status/1086467262494711808?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1086467262494711808&ref_url=https%3A%2F%2Fwww.kienyke.com%2Fpolitica%2Fcuba-dialogo-de-paz-eln-bruno-rodriguez
[3] Presidente Duque pide al Gobierno de Cuba que entregue a miembros del Eln que están en ese país para que se haga justicia. Rescatado a través de: https://id.presidencia.gov.co/Paginas/prensa/2019/190119-Presidente-Duque-pide-Gobierno-Cuba-que-entregue-a-miembros-del-Eln-que-estan-en-ese-pais-para-que-se-haga-justicia.aspx
[4] El País. Este es el protocolo pactado por el Gobierno y ELN en caso de que terminara el diálogo. Resctado a través de: https://www.elpais.com.co/proceso-de-paz/este-es-el-protocolo-pactado-por-el-gobierno-y-eln-en-caso-de-que-terminara-el-dialogo.html
[5] El tiempo. Llamado a Duque para evitar ruptura en relaciones Colombia-Cuba. Rescatado a través de:https://www.eltiempo.com/politica/gobierno/llamado-a-duque-sobre-relaciones-colombia-cuba-420336