María Lucía Acevedo Rodríguez
OPRIC
A raíz de las conmovedoras imágenes que han circulado en la prensa mundial durante las últimas semanas, y las escandalosas cifras que revelan la temporalidad devastadora de estos incendios en el Amazonas, las voces de ciudadanos indignados y gobiernos prudentes se alzan para clarificar una opinión respecto a la situación ambiental que se vive en el hemisferio sur y cuyas consecuencias afectan el equilibrio ambiental de miles de kilómetros de ecosistemas. En el orden internacional las voces no se dejaron de oír, y entre ellas, algunas de las que más resuenan para llamar la atención del presidente Brasil, Jair Bolsonaro, tienen que ver con mandatarios de la Unión Europea, pertenecientes a Francia e Irlanda, en cuyas declaraciones se hace referencia a la línea delgada en la que se balancea su apoyo a la firma del tratado que estaba en negociación entre Mercosur y la Unión Europea:
"El 28 de junio de este año, la Unión Europea (UE) y el Mercosur, integrado por Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, finalizaron después de 20 años la negociación del Mayor acuerdo de asociación entre dos regiones y que crea un mercado de 780 millones de consumidores".[1]
En estas declaraciones el primer ministro de Irlanda, y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, hicieron hincapié en el deber que tiene el mandatario de Brasil para responder a los compromisos medioambientales que le son obligatorios para realizar la firma del acuerdo, debido a que estos tienen implicaciones productivas que cambian el potencial comercial de un territorio como el de Brasil. Las declaraciones de Bolsonaro al respecto no han sido muy dicientes, no obstante la dimensión económica, desde la que se ha decidido abordar esta problemática es solo una entre la gama que se ha presentado desde diferentes latitudes.
En este marco el presidente de Colombia, Iván Duque, realizó una declaración en la que propone la conformación de un acuerdo en la que se reúnan esfuerzos para la protección ambiental del Amazonas, propuesta que fue recibida cómicamente -y por ello causó polémica- pues en la actualidad existe un tratado cuya materia es esta y fue ratificado por Colombia en la década de los ochenta - el llamado Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA)-. Rápidamente el cuerpo de gobierno se apresuró a realizar una clarificación por parte de la cancillería sobre las diferencias a las que hace referencia la propuesta del presidente Duque, cuya declaración no responde a una falta de conocimiento sobre el tratado ya ratificado, según quisieron defender:
"Reviste un carácter político y no va en contravía de las capacidades que hayan sido construidas en el marco de la institucionalidad de la OTCA. Se trata de un llamado a la acción de forma urgente, efectiva e inmediata, con base en los instrumentos existentes, como el Tratado de Cooperación Amazónica y los gabinetes binacionales con Perú, Brasil y Ecuador. Con esta propuesta se busca trazar una meta común para actuar articuladamente, potenciando el uso de estos instrumentos y cooperando para innovar con nuevas aproximaciones acordes a la actualidad".[2]
No obstante, las declaraciones de la Cancillería no consiguen especificar cuál es la diferencia real entre esta declaración y las metas propuestas en el OTCA, que cuenta con veinticinco artículos, y en el primero supone: "Las Partes Contratantes convienen en realizar esfuerzos y acciones conjuntas para promover el desarrollo armónico de sus respectivos territorios amazónicos, de manera que esas acciones conjuntas produzcan resultados equitativos y mutuamente provechosos, así como para la preservación del medio ambiente y la conservación y utilización racional de los recursos naturales de esos territorios".
Vale la pena exponer además las más de veinte actividades[4] realizadas durante la última década que dejan, entre reuniones, encuentros y seminarios realizados en la región, un ambiente de comunicación, cuando menos activa entre los diferentes firmantes del tratado. La clarificación realizada por la cancillería, posterior a las declaraciones del presidente Duque, buscan absolver a estas del tinte de ignorancia que se han dicho que tienen desde la opinión publica, y en vía de esto se accede a decir que los retos que nos exige la actualidad no se absuelven en el tratado, no obstante, estas palabras pierden coherencia cuando el año pasado se realizaron cinco encuentros, uno de ellos de carácter bilateral entre Colombia y Ecuador, cuya agenda temática se daba en el marco del OTCA, lo cual permite afirmar que el escenario en si mismo es funcional y aplicado por los representantes de Colombia en desarrollo de las acciones de cooperación, y desmiente la negada idoneidad que se le sustrae con la propuesta de un modelo de cooperación análogo. Además de esto, en la actualidad, según la Cancillería[5] se encuentran en ejecución tres proyectos en el marco del OTCA, uno de ellos titulado “Monitoreo de la Cobertura Forestal en la Región Amazónica” (junio 2011 – junio 2015)” y cuyo objetivo principal responde a: “contribuir a la gobernanza en temas relativos a la deforestación y al uso de la tierra en la región amazónica, ofreciendo en tiempo real informaciones sobre la extensión y la calidad de la cobertura forestal”[6].
Mientras que también se encuentra en fase de instalación el Proyecto para Fortalecimiento institucional de los países miembros de la OTCA en gestión forestal Ecológicamente responsable y conservación de la biodiversidad en los bosques manejados de la Amazonía[7],cuyos objetivos apuntan a un manejo responsable de recursos e implementación de modelos de gestión forestal. De la mano con esto, el ministro de Ambiente y desarrollo Sostenible, Lozano, manifestó que vienen trabajando en la implementación de una política preventiva para la protección de los bosques. "Estamos trabajando en un programa conjunto sin fronteras en donde se puede manejar de manera integral el Bioma Amazónico"[8].
Las múltiples declaraciones que se dieron en el orden internacional respecto a los hechos que acontecen en la selva amazónica se encaminan a presionar por una respuesta del mandatario de Brasil, y a la vez contemplar la ayuda internacional como una responsabilidad, no obstante, estas declaraciones pierden fuerza y validez cuando los gobiernos que las realizan no tienen en cuenta los instrumentos que les son propios para ejercer la presión deseada, mientras que Irlanda y Francia realizan sus declaraciones teniendo en cuenta el elemento de presión que significa negar su apoyo para la firma del acuerdo comercial, Colombia se posiciona ignorante de los instrumentos que puede implementar para realizar este mismo ejercicio de presión, como lo es la posibilidad de exigir el cumplimiento de obligaciones de la OTCA ,que también fue ratificada por Brasil, de esta forma - y negligentemente- Duque plantea un proceso lento que supone una re-ingeniería (cuando no invención) de un instrumento que ya está siendo implementado en Colombia; de esta forma se concluye que mientras los acuerdos económicos se entienden como un instrumento eficaz de presión, los acuerdos ambientales siguen siendo materia ampliamente discutida pero solo en ocasiones usada con igual eficacia, y este de este comportamiento son responsables en igual medida los mandatarios que simplemente les es indiferente - como Bolsonaro- y quienes aún con la posibilidad de exigir su obligatoriedad de parte igualmente firmante, la ignoran, como cabalmente ha conseguido hacernos entender con sus declaraciones el presidente Iván Duque.
[1]Mercosur, el otro foco de los incendios en la Amazonia. Público. 31 de Agosto de 2019. Rescatado a través de: https://www.publico.es/internacional/incendios-amazonas-mercosur-foco-incendios-amazonia.html
[2]Redacción vivir. Cancillería aclara de qué se trata el pacto por el Amazonas propuesto por Duque. El espectador. 26 de Agosto de 2019, Resctado a través de: https://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/cancilleria-aclara-de-que-se-trata-el-pacto-por-el-amazonas-propuesto-por-duque-articulo-877963
[3] Artículo 1, Tratado de cooperación Amazónica. Rescatado a través de: http://www.otca-oficial.info/assets/documents/20160629/488ec01c1ab55922e4797d9d49e2934c.pdf
[4] Para mayor información al respecto revisar: Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA)/ Desarrollo de Actividades. Rescatado a través de: https://www.cancilleria.gov.co/organizacion-del-tratado-cooperacion-amazonica-otca
[5]Para mayor información al respecto revisar: Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA)/ Proyectos en ejecución. Rescatado a través de: https://www.cancilleria.gov.co/organizacion-del-tratado-cooperacion-amazonica-otca
[6] Monitoreo de la Cobertura Forestal en la Región Amazónica” (junio 2011 – junio 2015). Cancillería de Colombia. Rescatado a través de: https://www.cancilleria.gov.co/monitoreo-cobertura-forestal-region-amazonica-junio-2011-junio-2015
[7] Fortalecimiento institucional de los países miembros de la OTCA en gestión forestal ecológicamente responsable y conservación de la biodiversidad en los bosques manejados de la Amazonía. Cancillería de Colombia. Rescatado a través de: https://www.cancilleria.gov.co/fortalecimiento-institucional-paises-miembros-otca-gestion-forestal-ecologicamente-responsable-y
[8] Colombia ofrece ayuda para detener "tragedia ambiental" en Brasil. Semana Sostenible. 22 de Agosto de 2019. Rescatado a través de: https://sostenibilidad.semana.com/medio-ambiente/articulo/colombia-ofrece-ayuda-para-detener-tragedia-ambiental-en-brasil/45468