Camilo Esteban Miranda Robayo
OPRIC
La agenda internacional del presidente Iván Duque ha sido de todo menos corta y monotemática. El mandatario no solo se ha reunido varios líderes de estado del continente americano y europeo, añadiendo la paradigmática visita a China, sino que ha participado en distintos escenarios, foros y cumbres internacionales, de carácter político y económico. Los acuerdos de paz no han dejado de ser trasversales dicha agenda, en cuanto se ha defendido el actuar del Gobierno actual frente a los mismos ante la comunidad internacional. Es por esto que no deja de ser cuestionable que ni Duque ni su vicepresidenta hayan aceptado reunirse con el reciente Nobel de Paz (2018), Denis Mukwege, designando a una consejería presidencial para tal fin[1], ¿qué puede explicar este desplante?
Mukwege es un médico y activista que recibió el Nobel de Paz en diciembre del año pasado, junto con la iraquí Nadia Murad, anteriormente esclava sexual del Estado Islámico, por su trabajo en la lucha contra el uso de la violencia sexual como arma de guerra en los conflictos. El congoleño, ginecólogo en especialización, ha trabajado con miles de víctimas de violación en el contexto bélico, ofreciendo tratamiento médico y concientizando sobre el papel destructivo de la violencia sexual en escenarios de confrontación armada. Por ello fue invitado por la JEP al país para asistir a Invitado conversaciones con la Red de Mujeres Víctimas y Profesionales, agrupación de víctimas de violencia sexual. A pesar de la expectativa por un recibimiento y reunión oficial por parte de la Presidencia de la Republica y su cabecera, el encuentro no se dio, lo que suscitó críticas ,esto teniendo en cuenta el reconocimiento y estatus internacional que tiene el Premio Nobel, y aún más en el espectro político, el premio Nobel de Paz.
Aquí podemos plantear que es esta especificidad del Nobel lo que puede en parte ser explicativo de la falta de interés de la administración Duque por acercarse a Mukwege. A pesar del compromiso que ha declarado tener el actuar gobierno con la implementación de los Acuerdos de Paz, siempre ha resaltado matices que apuntan a que dichos convenios son “mejorables”, ejemplo de lo cual fueron las objeciones que hizo el mandatario a la ley estatutaria de la JEP. Esta tesis ha apuntado a que el gobierno anterior, encabezado por Juan Manuel Santos, realizo concesiones exageradas, innecesarias e incluso peligrosas para la institucionalidad. El reconocimiento internacional que se le dio al ahora exmandatario por “esas concesiones”, el Nobel de Paz, hizo que el sector contrario a los acuerdos, encabezado por Álvaro Uribe y que posteriormente llevaría a Iván Duque a la Presidencia, rechazara dicho galardón. Así en primer lugar algo que puede dar puede dar razón al desplante de Duque, es la asociación que tiene en la política interna el premio de la academia sueca con el expresidente Santos, reafirmada incluso más con el hecho de que el ultimo si se reunió con el Nobel congoleño[2].
Sin embargo, es pertinente reconocer en la posición que mantiene Mukwege sobre el actual proceso de paz en Colombia, otro factor explicativo de la coyuntura. El activista congoleño tiene una perspectiva bastante positiva de lo que son los acuerdos de la Habana, resaltando que, “cuando se ve que en la negociación se incluyó a las víctimas, y se incluyó a la sociedad civil, consideré justamente que esa negociación se convierte en un modelo (…) para los otros países”[3]. La clave en este punto de vista es que Mukwege ha reconocido que uno de los principales obstáculos para la implementación de los acuerdos son los sectores que se oponen a los mismos, que llegan incluso a manipular a las víctimas para oponerlas a un marco normativo que en realidad las beneficia, siendo así el reto más importante para la paz en Colombia el “promover la voluntad política para su implementación”.
A esta significación que tiene en la opinión pública el Nobel de Paz, sumada a la posición que mantiene Mukwege sobre la implementación de los acuerdos, podemos agregarle un hecho que ya mencionamos como tercer factor explicativo de la omisión presidencial tratada, el que el medico congoleño fuera invitado por la JEP. Desde que el actual gobierno ha entrado en funciones, tanto la retórica del partido y funcionarios que lo respaldan, como determinadas acciones en las competencias del ejecutivo han indicado un choque entre dicha rama del poder público y el organismo de justicia transicional que encarna la JEP.
El gobierno de Iván Duque maneja una política en la que la Paz esta en bajo, en segundo término[4], y esta postura parece estar justificada por el argumento de la corrección de errores cometidos por Santos en la negociación de los acuerdos de la Habana, arguyéndose sin embargo que la administración mantiene sus compromisos con la implementación. Así, el no recibimiento de Mukwege por parte del presidente responde más a una cuestión de política interna en la que la asociación de Santos con el Nobel de Paz, su vínculo con la JEP y a su vez sus críticas hacia la falta de voluntad política en la implementación, desalientan un interés en dicha reunión. Esto, junto a muchos otros hechos, permite cuestionar la retórica que mantiene Duque frente a la comunidad internacional sobre la implementación de los acuerdos y su compromiso con la paz, al no recibir personalmente a un Nobel en dicho campo, que sobre el proceso de implementación tiene sus inquietudes.
[1]El Espectador (15 de Agosto de 2019) Presidente y vicepresidenta no se reunirán con Nobel de Paz, Denis Mukwege. Consultado en: https://www.elespectador.com/noticias/politica/presidente-y-vicepresidenta-no-se-reuniran-con-nobel-de-paz-denis-mukwege-articulo-876331
[2] Agencia Anadolu (17 de Agosyo de 2019). Los Nobel de Paz Denis Mukwege y Juan Manuel Santos se reunieron en Bogotá. Consultado en: https://www.aa.com.tr/es/mundo/los-nobel-de-paz-denis-mukwege-y-juan-manuel-santos-se-reunieron-en-bogot%C3%A1/1558712
[3] JEP (15 de Agosto de 2019). Boletín de Prensa: “QUE EL CUERPO DE LAS MUJERES NUNCA SE CONVIERTA MÁS EN UN CAMPO DE BATALLA”: NOBEL DE PAZ. Unidad de Investigación y Acusación. Recuperado de: https://www.jep.gov.co/SiteAssets/Paginas/JEP/uia/Sala-de-prensa/Comunicado%20022%20-%20Que%20el%20cuerpo%20de%20las%20mujeres%20nunca%20se%20convierta%20m%C3%A1s%20en%20un%20campo%20de%20batalla%20-%20Nobel%20de%20Paz.pdf
[4] El Espectador (9 Abril de 2019) El ritmo de implementación del Acuerdo de paz disminuyó en los últimos meses: Instituto Kroc. Consultado en : https://www.elespectador.com/colombia2020/pais/el-ritmo-de-implementacion-del-acuerdo-de-paz-disminuyo-en-los-ultimos-meses-instituto-kroc-articulo-857851