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Balance Santos multilateralismo y comercio exterior

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Entrevista OPRIC

Marialejandra Esguerra Forero


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Captura de pantalla 2026 04 09 230944El pasado 13 de Febrero se dio inicio a la visita oficial del presidente Iván Duque a Estados Unidos de América mediante una reunión bilateral con el mandatario estadounidense Donald Trump, durante el encuentro se manejó una agenda diversa con múltiples puntos de interés para ambos mandatarios dejando como resultado no solo declaraciones importantes para el actual panorama regional, sino para el proyecto de gobierno de Duque.

 

 

La agenda de la reunión contenía como temas principales la lucha contra las drogas y el narcotráfico, el fortalecimiento de la cooperación en comercio y seguridad entre ambas naciones y Venezuela, establecida como un tema crítico, ajustándose perfectamente a las preguntas más aclamadas por la prensa debido a las crecientes especulaciones sobre la posible intervención militar a la república bolivariana.

 

Los temas de la agenda discutida por los mandatarios corresponde a una temática consistente y coyuntural que se viene desarrollando desde el gobierno de Juan M. Santos, donde los temas principales de su última reunión se concentraron en la crisis venezolana y la lucha contra los cultivos ilícitos. De tal forma, los ejes de discusión no se han modificado, el verdadero cambio se encuentra en el abordaje radical que el gobierno Duque ha manejado frente a estos en el escenario nacional e internacional.

 

Para la cuestión de la crisis venezolana, Duque y Trump manejan el discurso de la “defensa de la democracia en la república de Venezuela”, desde allí, se posicionan para fomentar el cerco diplomático a Nicolás Maduro y fortalecer la imagen de este último como enemigo público de la democracia y la libertad, denominándolo abiertamente dictador. Bajo este contexto, se teje una campaña de liderazgo regional para Colombia, basada en el antagonismo contra el régimen chavista y el apoyo incondicional de Estados Unidos, buscando un reacomodamiento de alianzas estratégicas en el continente americano.

 

Como resultado de la reunión se confirma el mantenimiento de la presión sistemática en bloque para la salida del poder de Nicolás Maduro, utilizando la zozobra como parte esencial de esta estrategia ya que las posiciones radicales de ambos mandatarios y la vaguedad de las respuestas frente a la posible intervención militar reducen la situación a un, citando a Trump, “Ya veremos”, manteniendo las tensiones diplomáticas.

 

Por otro lado, los mandatarios prestaron espacial atención al tema de la lucha contra las drogas y el narcotráfico, componentes que se han mantenido de manera reiterativa en la agenda nacional e internacional en los últimos años, gracias al aumento de cultivos ilícitos en Colombia. Específicamente se evidencia el retorno de la línea dura de la lucha contra las drogas, en palabras del presidente Duque “Es nuestro deber moral que Colombia esté libre de drogas ilegales y libre de narcotráfico”[1], con ello confirma la erradicación de 60.000 hectáreas de cultivos ilícitos en sus 4 meses de gobierno.

 

Bajo este contexto, resurge de manera exponencial el interés por el reinicio de fumigaciones aéreas, ampliamente apoyadas por varios parlamentarios y legisladores Estadounidenses como Marco Rubio; ante este panorama, Duque ha evaluado y apoyado el regreso de la fumigación con glifosato, práctica que genera costos sociales, ambientales y económicos elevados como la contaminación de fuentes hídricas, la deforestación, el desplazamiento de la población, efectos negativos en la salud y reducción en la productividad, lo que implica el retroceso a prácticas que vulneran derechos y aumentan la violencia en los territorios.

 

Del mismo modo se robustece la erradicación forzosa de cultivos ilícitos, medida que pone en riesgo lo acordado en el gobierno Santos con los acuerdos de sustitución voluntaria y la creación de alternativas productivas para los territorios afectados por los cultivos ilícitos, alternativas que no se han visibilizado a pesar de la erradicación de 60.000 hectáreas cultivadas con sustancias ilícitas, haciendo brillar la ausencia de políticas de desarrollo rural. Junto a lo anterior, se denota la reaparición de la lucha contra el terrorismo, tema que ha logrado desplazar de la agenda bilateral el tema de la paz y el posconflicto dando paso a la política de la mano dura.

 

Así, la reunión bilateral entre Colombia y Estados Unidos termina dejando un panorama bastante claro frente a la crisis venezolana, avanzando de manera constante en su cerco diplomático manteniendo las tensiones frente al tema militar, sin llegar a realizar un verdadero avance en el tema; por su parte, esta reunión permite reconocer un escenario claro para Colombia, el robustecimiento de las relaciones bilaterales en temas de seguridad y erradicación de cultivos ilícitos bajo políticas de corte radical que tienden a desvanecer lo pactado en la Habana y fortalecer el retorno de la política de mano dura y cero tolerancia.


[1] El Espectador (13-02-2019) “Trump le insinúa a Duque que Colombia va atrasada en erradicación de coca” recuperado de: https://www.elespectador.com/noticias/el-mundo/trump-le-insinua-duque-que-colombia-va-atrasada-en-erradicacion-de-coca-articulo-839484, recuperado el 14 de febrero de 2019.