Angélica María Goelkel Arévalo
OPRIC
El primer ministro israelí quién ocupa su cargo desde el año 2009, Benjamín Netanyahu estuvo de gira por Latinoamérica la semana pasada, después de su paso por Argentina visitó Colombia y posteriormente México. “Netanyahu es el primer gobernante de Israel en visitar Colombia, con la que su país mantiene relaciones diplomáticas desde hace casi 60 años”[1], factor que convierte en algo histórico esta visita. En el año 2014 este mandatario tenía planeada una visita a Colombia para hablar de lazos económicos y culturales pero tuvo que ser cancelada a última hora por una huelga de los funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel.
Durante su estadía en el país se reunió con el presidente Santos para hablar de los vínculos con Israel y además de ello se firmó un acuerdo de cooperación entre los dos países para impulsar la ciencia, la educación y la agricultura intensiva. El acuerdo lleva el nombre de manifiesto y tiene una vigencia de 3 años que podrá ser prorrogada a su término; los mandatarios aseguraron que con esto esperan que la innovación crezca en ambos países por medio de la cooperación.
La relación entre Colombia e Israel es de vieja data, “Los votos de los países latinoamericanos fueron claves en la aprobación de la resolución 181 de la Asamblea General de la ONU aprobada en noviembre de 1947, preámbulo de la creación del Estado de Israel”[2], en tiempos más recientes. Durante el gobierno de Álvaro Uribe las relaciones entre los dos estados fueron muy movidas más que todo en temas de seguridad, como lo explica José Luis Bernal en su artículo sobre las relaciones entre Colombia e Israel durante el gobierno Uribe: “Hasta 2001 la relación entre ambos países estuvo marcada por la distancia y varios problemas, pero a partir de 2002 las cosas cambiaron hasta el punto de volverse muy buenos aliados y socios comerciales.”[3]
Pero ahora, sin conflicto armado el gobierno Santos puede concentrarse más en temas como la ciencia y la agricultura intensiva algo muy positivo ya que Israel tiene mucho que darle a Colombia en temas de tecnología para los recursos pues su nacimiento como Estado representó grandes desafíos por la geografía de su territorio, desafíos que fueron superados por medio de tecnología. El eje de las relaciones con Israel se diversifica, si antes era solo seguridad (tema que no debe ser obviado) también se tratarán ahora los ya mencionados en el acuerdo.
Pero más allá de las formalidades, la visita de Netanyahu a Colombia tiene otros trasfondos importantes. En primer lugar, Israel necesita reafirmar a América Latina como su aliado estratégico frente a la creciente amenaza que representa Irán, de allí su esfuerzo por exportar la preocupación por la guerra y el terrorismo y buscar compañeros en el mismo frente, más que todo a Colombia que es el país que aún no reconoce a Palestina como un Estado. Esto también explica que Argentina y México hayan sido sus otras dos paradas pues por la ubicación geográfica estos 3 puntos conforman un recorrido total al continente, continente que Israel quiere ganar para sí.
En segundo lugar, Colombia necesita aliados fuertes para el posconflicto y al ser Israel un Estado más avanzado en temas de seguridad es el ideal. Por la experiencia de procesos de paz en otros países e incluso con la desmovilización de los ex paramilitares en sus territorios, se ha visto como los espacios que son desalojados por el grupo armado en este caso FARC son ocupados por otros grupos criminales, un hecho al que se debe prestar atención en Colombia. Es decir el fin del acuerdo representa retos muy grandes que deben ser afrontados para tener éxito, retos para los que el país necesita aliados.
En tercer lugar, para los países que acogieron a Netanyahu el interés de tener el respaldo israelí también tiene que ver con un histórico vínculo de Venezuela con Irán, tema que no se sabe ciertamente cuando resurgirá pero que en todo caso seguro pasará a ser una amenaza regional para la que Latinoamérica quiere estar preparada. Teniendo en cuenta que Estados Unidos sostiene relaciones positivas con Israel esto puede significar una alianza más macro, además Colombia estaría actuando en pro de sus intereses pero también en los de Estados Unidos, un aliado que debe ser conservado a toda costa por el apoyo económico del plan Paz Colombia para el posconflicto.
A continuación algo de la declaración de Netanyahu el día que visitó la Casa de Nariño: “Los lazos terroristas de Irán están en todas partes, incluyendo Latinoamérica, y nosotros creemos que todos los países deberían unirse igual que Israel está colaborando con los países árabes para evitar que la opresión y el terror se expanda a otros países"[4]
Aunque las relaciones eran ya existentes, son aún incipientes si las comparamos con las relaciones bilaterales que ha establecido Colombia con otros países del mundo como lo son Estados Unidos o algunos europeos. Lo que sí es cierto es que el fortalecimiento de relaciones con un país oriental sería de beneficio para Colombia pues ayudaría a diversificar sus relaciones y a importar al país nuevos conocimientos en ciencia, tecnología, educación, etc. Además de la ayuda de un Estado que ha superado tantas barreras en términos de seguridad y que se encuentra alerta ante posibles amenazas como lo puede ser Irán.
[1] Santos y Netanyahu, “amigos y aliados”. En Semana. Consultado el 17 de Septiembre. Tomado de: http://www.semana.com/mundo/articulo/primer-ministro-israel-benjamin-netanyahu-visita-a-colombia/540241
[2] Netanyahu, el primer mandatario de Israel en visitar América Latina. En Semana. Consultado el 17 de Septiembre. Tomado de: http://www.semana.com/mundo/articulo/primer-ministro-de-israel-visitara-colombia/539975
[3] BERNAL, José. Colombia e Israel bajo la administración Uribe: compañeros en la guerra global contra el terrorismo. Universidad de los Andes. 2014. Pág 1
[4] Santos y Netanyahu, “amigos y aliados”. En Semana. Consultado el 17 de Septiembre. Tomado de: http://www.semana.com/mundo/articulo/primer-ministro-israel-benjamin-netanyahu-visita-a-colombia/540241