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Entrevista OPRIC

Juan Pablo Camacho Cely


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Captura de pantalla 2026 04 09 233207Mucho se ha hablado del rol que los actores internacionales y/o externos tendrán en Colombia en el corto plazo. No está de más preguntarnos por el papel de Estados Unidos, en la construcción de lo que será el post-acuerdo de paz. Una posible interpretación se centraría en lo que se perfilaría como el Neo-Plan Colombia. Este es el núcleo de este trabajo, pues si bien lo que rodea el asunto son meras especulaciones, es acertado pensar que la reunión del 4 de febrero del presidente Santos con Barack Obama en Washington, tratará la extensión y reposición del Plan Colombia.

Se cumplen 15 años desde 2000 del Plan Colombia que inicio como idea, de plan Marshall para Colombia, en la presidencia de Andrés Pastrana, lo que se conmemorara en la reunión presidencial en febrero. Pensado sobre todo en la posibilidad de firmar los acuerdos de la mesa de negociación en junio, Juan Carlos Pinzón está dibujando el inicio del camino para una renovación u extensión del plan Colombia, pero con diferentes variables y con la mente enfocada en la ayuda a los acuerdos concretados en la mesa de negociaciones de la Habana.

Como manifiesta Pinzón, exministro de defensa y actual nuevo embajador de Colombia en Estados Unidos, “tendremos una nueva versión del Plan Colombia de aquí a un tiempo”[1]. Es una manifestación del deseo del ejecutivo de tener el apoyo de EEUU en la etapa de implementación. Tienen el afán de continuar con la línea de política exterior seguida por Colombia, siendo el aliado de EEUU en Suramérica, o por lo menos uno de los puntos de influencia del norte.

Muchos análisis[2] han mostrado su preocupación por el Plan Colombia y su desarrollo, algunos con enfoques muy críticos, otros más pasivos, y algunos de total respaldo. Todos concuerdan en que fue un giro en el trayecto que tenía Colombia en el aspecto público y militar, con consecuencias sociales. Lo que hizo especial este Plan, fue el enfoque a la seguridad, la cooperación a nivel militar y la obligación de combatir el narcotráfico. Cuando inicio, respondió a la situación de fuerza de los grupos armados al margen de la ley, y una situación fuerte conflicto interno, donde el narcotráfico había manchado incluso al gobierno anterior a Pastrana. Las consecuencias de éste, renovaron a las fuerzas militares, con lo cual las siguientes administraciones siguieron enfocándose en estos temas, y llegaron a dar golpes contundentes a las estructuras militares subversivas. Con esta fuerza también vinieron muchos escándalos a nivel de violaciones de derechos humanos y contra el medio ambiente, consecuencias que recrudecieron la guerra.

Sin embargo dicho fortalecimiento militar y de lucha contra el narcotráfico fueron y son las líneas del Plan Colombia. Sería valioso proponer preguntas para que en un corto plazo se comparen con lo que se podría acordar entre Colombia y Estados Unidos ¿Estas deberían ser las líneas de acción de, lo que afirma Pinzón, ha sido una de las políticas exteriores más efectivas de Estados Unidos?

¿Porque podríamos llamarlo nuevo? No se tiene seguridad de esto, pero todo indicaría que la renovación del plan Colombia, que incluso demandaría un nuevo nombre, trataría “temas como la inversión en áreas marginales del país que entren en pos conflicto, la lucha contra el crimen organizado, y nuevos temas como la educación, la innovación, e incluso en la atención de miembros de las FFAA que resultaron heridos y requieren atención especializada”[3]. Sería incluso una ampliación del mismo, lo cual demandaría una inyección de recursos de mayor envergadura. Este sería el nodo problema de dicho plan.

Como ha sucedido en los últimos 15 años, Colombia debe proporcionar la mayoría de recursos destinados a los proyectos que se acuerden, pero la esperanza de Pinzón y Santos es un aumento de los rubros que se obtengan de Estados Unidos. La suma que este país dirigió a Colombia podría superar los mil millones de dólares, durante estos 15 años.  Respecto al aumento serían especulaciones todo intento de cálculo, pero según el mismo embajador, cifras prudentes hablan de un aumento entre 50 y 100 millones de dólares más. El punto de quiebre es el mismo sistema internacional, y el escenario en que se encuentra Colombia. Se indica, por la entrevista hecha a Pinzón, por El Tiempo, que EEUU estaría pasando por una crisis fiscal, que nos llevaría a cuestionar el fondo para la cooperación. Y por el lado de Colombia, la situación de devaluación de la moneda, con un precio histórico de 3.400 pesos por dólar, ha complicado las finanzas del país respecto a la comercialización de sus reservas de crudo, con lo cual los fondos requeridos en varios ámbitos de inversión se hace más escasos y complicaría los planes centrales del gobierno que se concentran en inversión y educación.

La ayuda para Colombia de Estados Unidos fue, es y sería principalmente económica y ha significado un reforzamiento de las instituciones que fundamentan al Estado. Pero esta política exterior norteamericana estaría truncada por los demás escenarios de EEUU en el mundo. La decisión de darle un giro al Plan Colombia depende de Estados Unidos, y no es un actor del sistema internacional que tenga pocos o reducidos escenarios de intervención. En especial, el conflicto de medio Oriente y la nueva búsqueda, que quiere mirar hacia el pacifico, muestran que las relaciones internacionales de Estados Unidos tienes enormes preocupaciones frente a un país que debe de recomponerse, y seguir un camino de reconciliación y construcción de paz. Para Colombia es primordial, concretar buenas relaciones bilaterales, comerciales y de cooperación, pues la firma de acuerdos con las FARC no anulan los problemas de seguridad del país, ya que habrán muchos retos que asumir. Seguramente el ejecutivo cree en el potencial del apoyo de Estados Unidos para tratar estos problemas y los nuevos que se avecinan.

No pasan desapercibidas las consecuencias de renovar el plan Colombia a nivel interno. Los detractores del plan durante este tiempo tal vez pongan sus argumentos en contra de esta reformulación de plan, en el sentido de sus preocupaciones por el nuevo tratamiento al combate contra las drogas. Cabría preguntar qué tan peligroso sería para un país en recomposición, la focalización de las instituciones diseñadas para la defensa y la guerra. Este nuevo énfasis debe preocuparse por nuevas líneas de acción, en componentes sociales y comunitarios para que las huellas de la ayuda norteamericana no se queden solo en la pólvora. Para esto, la reunión del 4 de febrero, debería proponer públicamente las líneas de inversión, y los objetivos clave de EEUU a la hora de intervenir en el país.

No se puede adelantar a los hechos de contenido, pero si se tiene una idea de gran valor del papel de Estados Unidos en el Post-acuerdo. El Neo-Plan Colombia llevaría un reforzamiento de temas nuevos y de viejo antaño, con una centralidad en el problema de seguridad. Como siempre a esto debemos de añadirle las dudas pertinentes que nazcan de la sociedad civil y sus espacios. La idea del ejecutivo es que este nuevo plan recoja mayores recursos para el nuevo panorama, pero la situación económica interna y externa pueden ser los mayores obstáculos para el gobierno. Bajo este escenario de factibilidad del plan, se espera que aún con los matices ideológicos-políticos de los gobernantes, los negociadores y los actores internacionales, se tenga la idea primordial de colaborar con el fin de la guerra y la construcción de una sociedad en paz y con mejor vida.



[1] El Tiempo, “Pronto tendremos nueva versión del Plan Colombia: Pinzón” 10/01/2016 disponible en: http://www.eltiempo.com/mundo/ee-uu-y-canada/juan-carlos-pinzon-habla-de-cambios-al-plan-colombia/16477196 Última revisión en: 27/01/2016

[2] Los enfoques críticos, todos con sus aristas, se pueden ver perfilados, desde miradas como “Plan Quinceañero” de Álvaro Jiménez, en Semana, 21/01/2016. Disponible en: http://www.semana.com/opinion/articulo/plan-colombia-las-falencias-los-logros-opinion-de-alvaro-jimenez/457487-3 Desde otra mirada más ligada a la idea de continuar y proyectar el Plan, se puede ver “Un Nuevo plan para Colombia, en The economist”, compartido y traducido en, presidencia de la república, /21/01/2016. Disponible en: http://es.presidencia.gov.co/noticia/Un%20nuevo%20plan%20para%20Colombia

También el tema y sus consecuencias han inspirado libros como “Cooperación y seguridad en la guerra contra las drogas: el Plan Colombia y la Iniciativa Merida” De Viviana García Pinzón, Universidad Nacional de Colombia, 2015.

[3]Idem.