Vanessa Romero Gutíerrez
OPRIC
El presidente Juan Manuel Santos asistió la semana pasada a la Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en la cual tuvo la oportunidad de dar a conocer las múltiples oportunidades de inversión que existen en el país. Desde la presidencia se destacó el hecho de que Colombia fuera partícipe de este evento como único país invitado en su posición de miembro observador ya que esto sirve como un acercamiento a la tan anhelada inclusión plena en este selecto grupo de economías del mundo.
La APEC (Asia Pacific Economic Cooperation) fue creada en 1989 y reúne a 21 economías del mundo que representan el 40 % de la población del mundo; aproximadamente el 58% del PIB mundial y el 48% del comercio mundial[1]. Los intentos de Colombia por hacer parte de este foro se iniciaron en 1995 cuando presentó la solicitud formal de ingreso pero en momentos regía una moratoria para el ingreso de nuevos miembros entre 1993 y 1996[2]. Debido a la crisis financiera de 1997 la moratoria se extendió hasta 2007 pero en 2010 se declaró indefinidamente, sin embargo Colombia ha mantenido vigente su aspiración y ha fortalecido su proceso de integración a través de plataformas como la Alianza del Pacífico.
Es innegable la trascendencia que representa para el gobierno la participación de Colombia en este foro. Por lo tanto, cabe cuestionar, en primer lugar, hasta qué punto se puede considerar este hecho como un verdadero paso hacia la inclusión de Colombia en la APEC y, en segundo lugar, qué tan conveniente resulta para el país que esto se dé.
El interés de Colombia por unirse a la APEC nunca se ha ocultado, menos aun cuando siempre ha habido un gran empeño por liderar procesos de integración regional en la cuenca del pacífico que faciliten el comercio y la inversión extranjera. Para Santos, la invitación recibida se puede leer como una luz verde para ingresar a este club, no obstante, hay que ser prudentes en la medida en que todo depende de que se levante la moratoria para la entrada de nuevos miembros, aún vigente. La dificultad radica en que la puerta se ha mantenido cerrada y por ahora no se vislumbran incentivos para abrirla.
El presidente Santos recordaba que siendo ministro de comercio exterior intentó establecer una relación más cercana con los países del Asia-Pacífico[3], sin embargo, parece que el paso de los años no ha permitido que esta intención se consolide en hechos reales. Es en ese mismo sentido que la larga espera de Colombia, que se ha extendido por más de 25 años, para que se le abran las puertas de este foro, sumado a la incertidumbre de cuándo se convertirá en miembro pleno, se puede traducir como una incapacidad de la diplomacia comercial que no ha conseguido insertar al país en un espacio económico y comercial tan relevante donde sus socios comerciales regionales, como Chile, Perú y México, ya tienen una membresía plena.
Si bien es cierto que este tipo de acuerdos pueden traer grandes beneficios en materia de inversión la apuesta de Colombia por entrar, a como dé lugar, a la APEC debe enmarcarse en una lógica de prudencia que tenga en cuenta la realidad política y económica que vive el país pues no se puede ocultar que la economía colombiana sigue siendo vulnerable ante economías tan grandes y exponerse a estas podría conllevar a que se haga más difícil el mantenimiento de una balanza comercial positiva y a que se arriesgue la competitividad, lo que al final de cuentas podría desembocar en un contexto de dependencia externa.
No cabe duda que las economías que integran la APEC han logrado fortalecer su comercio exterior de una manera impresionante y que como grupo seguirán acaparando el mayor porcentaje del PIB mundial, mucho más aún con la reciente firma del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), sin embargo, Colombia debe hacer un lectura cuidadosa de las implicaciones de ser parte de un foro como este teniendo en cuenta que tendría que aceptar las condiciones ya establecidas por los otros miembros reduciendo así su margen de maniobra en un futuro. Además no puede perder de vista las consecuencias de lanzarse al agua cuando hay peces mucho más fuertes que ella que se han ido fortaleciendo mientras la economía del país ha permanecido a la espera de un guiño de aceptación plena.
[1] Colombia frente al Foro de Cooperación Económica de Asia Pacífico. APEC Obtenido de http://www.cancilleria.gov.co/sites/default/files/APECespa%C3%B1olfinal.pdf. Pág. 8
[3] Ante empresarios de la Apec, Presidente Santos destaca los beneficios de invertir en Colombia. Obtenido de http://wp.presidencia.gov.co/Noticias/2015/Noviembre/Paginas/20151116_01-Ante-empresarios-de-la-Apec-Presidente-Santos-destaca-los-beneficios-de-invertir-en-Colombia.aspx