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“Reconquistar Washington”: Juan Carlos Pinzón repite como embajador de Colombia en EEUU

Nestor Camilo Carvajal800px Estatua de la libertad

Andrea Caterine Solózano

OPRIC

 

Después de un fin de año complejo para las relaciones con EEUU debido al apoyo de varios funcionarios colombianos y miembros del partido de gobierno (Centro Democrático) al candidato republicano Donald Trump en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos[1], Francisco Santos, el exembajador, terminó por hacer una movida sensata al presentar su renuncia al cargo de Embajador en Washington, probablemente motivado por las acusaciones en su contra de apoyar la candidatura de Trump en las elecciones y la necesidad que ve el gobierno de Ivan Duque de restaurar la confianza entre el nuevo gobierno demócrata de Joe Biden y el gobierno Colombiano. De manera que, el 14 de junio el presidente Ivan Duque presentó oficialmente al nuevo Embajador de Colombia en Washington, Juan Carlos Pinzón Bueno.

 

Este nombramiento se da en un momento de alta tensión en Colombia, después de más de un mes de estallido social en donde han renunciado varios funcionarios del Gobierno incluyendo a la excanciller Claudia Blum. El Gobierno de Ivan Duque tiene la necesidad no solo de mejorar sus capacidades de negociación y gobernabilidad al interior del país, siendo uno de los gobiernos con menor apoyo en los últimos años con un 76% de desaprobación[2], sino también de recuperar la confianza internacional frente a las recientes violaciones a DDHH y al accionar ampliamente cuestionado del cuerpo diplomático en cuanto a la estrategia uni-partidista de alineación ideológica y política con el partido republicano y el expresidente Donald Trump.

 

El nombramiento de Juan Carlos Pinzón como nuevo embajador busca la redención de las relaciones con EEUU al situar en el cargo a una persona con la experiencia y el historial de manejar una estrategia bipartidista que, como él mismo lo ha dicho, buscará “reconquistar Washington por el bien del país” . A continuación se hará una corta reseña de la vida y carrera del repitente Embajador Juan Carlos Pinzon y sus posiciones respecto a temas primordiales para las relaciones con EEUU, seguido a esto se hará un recuento rápido de los principales temas en la agenda binacional y la actual situación de las relaciones con EEUU, para entonces señalar los posibles cursos de acción de la gestión de Pinzón con el fin de “reconquistar Washington” y volver a la estrategia de bipartidismo que ha mantenido a Colombia como el socio más importante de EEUU en la región.

 

Un acercamiento a Juan Carlos Pinzón.

 

Pinzón, quien en años anteriores fue fórmula vicepresidencial de German Vargas Lleras, presidente de ProBogotá, ministro de defensa en el gobierno de Juan Manuel Santos y recientemente parte de la lista de precandidatos presidenciales por el partido conservador, ya había ocupado el mismo cargo de embajador en el gobierno Santos.

 

Con un linaje de tradición militar y sobrino del narcotraficante condenado hace casi 30 años a cadena perpetua Jorge Eliecer Bueno Sierra, el ahora embajador Pinzón Bueno cuenta con estudios de economía en la Universidad Javeriana y de políticas públicas en la Escuela de Asuntos Públicos e Internacionales Woodrow Wilson de Princeton, además de su formación en una maestría en Defensa y Seguridad Nacional de la Escuela Superior de Guerra y un curso avanzado en Relaciones Internacionales y Estudios Estratégicos en la Universidad Johns Hopkins.

 

Durante su estancia en el ministerio y en la embajada en el periodo Santos, Pinzón tuvo a su cargo temas cruciales tanto para la seguridad nacional como para las relaciones con EEUU, entre ellos se encuentran la lucha contra las drogas, la seguridad nacional y el acuerdo de paz negociado bajo el gobierno Santos.

Sobre el tema de la lucha contra las drogas, Pinzón posee un largo recorrido en el gobierno para el desarrollo y evaluación de estrategias que permitan hacerle frente a dicha problemática: “Tuve el honor de dirigir las revisiones estratégicas de lucha contra el narcotráfico en 2007 y 2011, bajo el principio de que solo una estrategia integral –con diversas herramientas y múltiples dimensiones– es la única alternativa para enfrentar este flagelo”[3] sin embargo, es necesario preguntarnos ¿fueron estas estrategias eficaces? y más aún, ¿fueron estas estrategias y valoraciones acordes a la realidad política del país?

 

En primer lugar, debemos recordar la opinión del embajador frente a las aspersiones con glifosato para la erradicación de los cultivos de coca, Pinzón afirma que, la erradicación forzada es un éxito demostrado y que la suspensión de dicha práctica contradice los lineamientos del Ministerio de Defensa y las evidencias presentadas al Consejo Nacional de Estupefacientes en 2015[4], es así que Pinzón anula y subyuga los efectos sociales, políticos, ambientales, que tiene el uso del glifosato y en consecuencia la erradicación forzada.

 

Según un estudio a cargo de la Universidad de los Andes y el Centro de Estudios sobre Seguridad y Drogas el costo de erradicar con aspersión aérea una hectárea de hoja de coca es mayor a su valor de mercado, en suma, la erradicación forzosa tiende a desplazar los cultivos —y la presencia de actores armados ilegales— a otras zonas del país[5]. En el mismo estudio se expone que la erradicación forzada y el uso de glifosato ha dejado en el país en la última década un total de 197 muertos y 687 personas fueron heridas.

 

Por otra parte, la OMS ya ha advertido sobre los efectos de esta práctica en el daño de fuentes hídricas y ecosistemas, además, el glifosato fue clasificado como

“probablemente cancerígeno para los humanos” tras una reunión de expertos de la Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer (IARC)[6].

En segundo lugar, Pinzón considera que la disminución de efectivos del ejército y de la policía contribuyen a originar y profundizar el auge del cultivo de coca, por tal razón, el nuevo embajador considera que una estrategia integral debe incluir el aumento de efectivos y de igual manera la credibilidad y confianza en estas instituciones debe crecer[7], negando así que la prevención en salud y la gestión de programas de reforma agraria pueden plantear transformaciones estructurales a la problemática del consumo y tráfico de drogas en el país.

 

Por último, según el embajador en el auge del narcotráfico “se deterioró la relación estratégica construida entre Colombia y EE. UU. durante 20 años, se fortalecieron el crimen transnacional organizado y las bandas criminales y grupos armados que, desde Venezuela, amenazan nuestra soberanía”[8], afirmación que además deja entrever la visión de Venezuela como un peligro para la región que debe ser neutralizada, una visión bastante acorde con la política de Duque para Venezuela y que se ajusta en gran medida a la visión estadounidense sobre la cuestión venezolana.

 

En cuanto al acuerdo de paz firmado en 2016 con las FARC-EP, las opiniones de Pinzón han ido mutando con el tiempo, mientras era Ministro de Defensa se firmaron los acuerdos y alcanzó a hacerle campaña al “si” en el plebiscito, pero un tiempo después se fue alejando de este apoyo al acuerdo[9] y ha pasado a criticar tanto los puntos de los acuerdos como las instituciones que hacen parte de ellos como la Comisión de la verdad, de la cual afirmó que está sesgada a la “izquierda”[10], así mismo se ha dejado llevar de sus opiniones hasta llegar a criticar a su “mentor” Juan Manuel Santos por haber firmado el acuerdo de paz y ahora “dar cátedra” sobre la paz.

 

Según Pinzón el acuerdo de paz entregó ventaja militar y busca debilitar a las FFMM[11], sacó a relucir esa posibilidad ante lo sucedido en los últimos meses en el país. Es de esperarse estas opiniones dadas sus perspectivas frente a la erradicación forzada de cultivos de coca, su procedencia militar y su cercanía con sectores cada vez más conservadores, primero acercándose a un “centro fuerte”[12] como él lo define con Vargas Lleras, luego alineándose con el Centro Democrático, hasta llegando a hacer parte de la lista de precandidatos conservadores.

 

En su declaración, Pinzón asegura que sus prioridades serán “recomponer las relaciones con EEUU y reconquistar Washington para el bien del país” en primera medida, a través de una estrategia de relaciones bipartidistas. Así mismo, señala los temas que serán primordiales para su gestión en la embajada entre los cuales figuran, la lucha contra el crimen (narcotráfico), la seguridad nacional, la donación de vacunas, la generación de empleo, la construcción de paz desde la perspectiva de legalidad y desarrollo económico muy propia del gobierno Duque, el cambio climático, la posibilidad del nearshoring (relocalización industrial) en Colombia, la migración venezolana y los Derechos Humanos, este último curiosamente poco mencionado por el embajador en sus columnas y redes sociales, un silencio que puede representar su posición ante la grave situación de violaciones de Derechos humanos que la ha costado al gobierno colombiano credibilidad, confianza internacional e incluso la renuncia de su canciller Claudia Blum.  

 

Los puntos cruciales y las relaciones con el gobierno Biden.

 

Los puntos álgidos de las relaciones con EEUU se desarrollan en torno a tres temas principales, i) la política de drogas, ii) la situación de DDHH y iii) las tensas relaciones con el gobierno demócrata de Joe Biden.

 

Como ya se mencionó Pinzón es partidario de seguir implementando la erradicación forzada con glifosato lo cual marcará su gestión en las relaciones con EEUU en cuanto a la política de drogas, desde que estaba en el Ministerio de Defensa defiende la “mano dura” ante el narcotráfico y el crimen transnacional, de modo que no sería raro una gestión encaminada a reforzar los lazos militares y la financiación al programa de lucha contra las drogas desde una perspectiva militarista y contraria a los acuerdos de paz junto con la erradicación voluntaria.

 

Por otro lado, como una herencia demócrata que dejaría Obama, es probable que Biden busque presionar para la implementación del acuerdo de paz[13], así como por la defensa de sus instituciones como la JEP y la Comisión de la Verdad, ampliamente atacadas por Pinzón, además de la búsqueda de implementar la erradicación voluntaria, lo que podría entrar en conflicto con la visión de lucha antidrogas que ha sostenido el embajador Pinzón.

 

Por otro lado, en cuanto a las recientes violaciones a Derechos Humanos, los pronunciamientos por parte del embajador Juan Carlos Pinzón son reducidos, sin embargo, es posible identificar una línea de acción en algunos temas. Podemos ilustrar como ejemplo cuando Pinzón se refirió a la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad como una institución con una visión sesgada, donde la “mayoría de los comisionados registran afinidad ideológica o nexos con grupos armados” [14]arriesgando la integridad de los funcionarios. Cuando la comisión le pidió retractarse de su pronunciamiento, el embajador reafirmó su declaración con respecto a la institución y al

acuerdo de paz.

 

A propósito de la reciente visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos CIDH, el hoy embajador solicitó a través de sus redes sociales que las instituciones internacionales “se ilustren de las acciones de terrorismo que se están dando en Colombia” bajo un ejercicio de deslegitimación y criminalización de la protesta social, busca aumentar la credibilidad de la fuerza policial y militar a costa de la negación de las graves violaciones de derechos humanos cometidas por estos efectivos durante el Paro Nacional.

 

Cuando Estados Unidos notificó al gobierno de Iván Duque del posible recorte de subvención económica como sanción a las violaciones y vulneraciones de derechos humanos cometidos por parte del Estado colombiano, encontramos que el nombramiento de Juan Carlos Pinzón puede configurar un papel fundamental en la relación diplomática para evitar dicha penalidad de carácter económico. Así las cosas, la agenda de relacionamiento de Pinzón en el marco de los DD.HH no se basa en propuestas sólidas para la garantía de los mismos, se trata de un relacionamiento estratégico para impedir la ejecución de medidas económicas unilaterales por parte de Estados Unidos como puede ser la restricción de apoyos de USAID, o el cumplimiento de la ley Leahy[15], la cual prohíbe la financiación estadounidense a fuerzas de seguridad (como el ESMAD) implicadas en violaciones de derechos humanos, y ayudas de cooperación que de ser restringidas limitarían las acciones de bienestar social, militares y de seguridad del gobierno de Duque profundizando la crisis estructural.

 

Las política de relaciones con EEUU durante los últimos años dejó en claro los lineamientos y acercamientos con el Partido Republicano, no obstante, luego del abanderado apoyo a Trump por parte del gobierno de Iván Duque en las últimas elecciones de Estados Unidos, se generó la necesidad de activar una estrategia bicameral y bipartidista para mantener las relaciones en buen término con el nuevo gobierno demócrata de Joe Biden.

Respecto a este relacionamiento con el gobierno de Biden, Pinzón asegura que los acercamientos que se puedan edificar son estratégicos para Colombia, “dada la ‘relación especial’ que tiene nuestro país en asuntos económicos, en lucha contra el crimen organizado y el reto que representa el régimen que gobierna a Venezuela”[16], además de la actual coyuntura de la pandemia.

 

Sin embargo, dicha estrategia no solo responde al desarrollo de las actuaciones en el campo electoral, sino que también emana de la actual lógica ordenadora de la política exterior Colombiana que tiene como condición necesaria el mantenimiento de una buena relación con Estados Unidos, es decir, indistintamente del gobierno que exista en este país, Colombia tiene la necesidad de salvaguardar sus intereses, por tal razón, es menester desarrollar una agenda conjunta con EE.UU, dado que, si bien Biden no es de total simpatía para el gobierno Colombiano, un relacionamiento con su administración es imprescindible para salvaguardar los intereses del Gobierno de Ivan Duque.

 

En suma, se ha planteado a Pinzón como nuevo embajador dado que podría existir un coste diplomático, administrativo y financiero para la política exterior del actual gobierno Colombiano si se atreviera a continuar con una política poco amigable al partido demócrata. Este nombramiento podría ser un acierto en el camino hacia restablecer la confianza con los Estados Unidos al recobrar la política bipartidista con los Estados Unidos, a través de la capacidad diplomática que ya ha demostrado tener el exministro Pinzon cuando ocupó el cargo en años anteriores, además de sus buenas relaciones con el partido demócrata y su experiencia al trabajar con Biden cuando este era vicepresidente de Obama y el Ministro de Santos.

 

En conclusión, en cuanto a la política antidrogas el panorama puede retroceder aún más hacia la aspersión aérea con glifosato siendo Pinzón partidario de esta, todo dependerá de que tanto concuerdan la visión de Pinzón y la del gobierno Biden ante un problema que siempre estará en el número uno de la agenda con EEUU, por otro lado, Pinzón podrá encontrar serios problemas en su misión de reivindicar a Colombia frente a los DDHH en el campo internacional, no solo porque el país está actualmente bajo la lupa de la CIDH y de la observación internacional, sino porque las relaciones con EEUU ya vienen siendo tensas y el anuncio de la posible aplicación de la Ley Leahy pone en jaque la financiación del congreso de EEUU a las políticas de seguridad, y los cuerpos de seguridad, será complejo también por las evidentes opiniones de Pinzón que tienden a negar las violaciones, defender los cuerpos policiales y criminalizar como “terrorismo” a las manifestaciones en el país.

 

El nombramiento de Pinzón en la embajada en Washington es un claro movimiento que busca restablecer las relaciones con el Gobierno demócrata de Biden, debilitadas por las acciones de apoyo al partido republicano en las elecciones y las recientes violaciones a DDHH por parte de los cuerpos de seguridad en Colombia, lo dejó bien claro al afirmar que busca “reconquistar Washington”, su misión es restablecer la política bipartidista y estabilizar las relaciones con EEUU. La clara ventaja que maneja Juan Carlos Pinzón es su experiencia anterior en el cargo en Washington, sus buenas relaciones con el partido demócrata y su cercanía política con ambos partidos, lo que le permitirá abrir un espacio de confianza y diálogo con ambos lados de la política estadounidense y retornar al bipartidismo como política exterior con los Estados Unidos.

 


[1]Carvajal, N. (2021) “El gobierno Duque frente a las elecciones presidenciales de EEUU”, OPRIC. Recuperado de http://opric-unal.org/index.php/produccion-academica/analisis-de-coyuntura/2296-el-gobierno-duque-frente-a-las-elecciones-presidenciales-de-ee-uu

[2] El Tiempo ( 25 de mayo de 2021). “Ivan Duque: La desaprobación es de 76%, según encuesta invamer”. Recuperado de: https://www.eltiempo.com/politica/gobierno/ivan-duque-la-desaprobacion-a-la-gestion-de-es-del-76-segun-invamer-590885

[3] El Tiempo. (18 de agosto, 2019). Se necesita una estrategia integral antinarcóticos. Recuperado de: https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/juan-carlos-pinzon/se-necesita-una-estrategia-integral-antinarcoticos-columna-de-juan-carlos-pinzon-bueno-402374

[4]Ibid.

[5]Martínez, T., Castro E. (Mayo, 2019). ¿Es eficaz la erradicación forzada de cultivos de coca?: la evidencia indica que no. Recuperado de: https://cesed.uniandes.edu.co/wp-content/uploads/2019/11/ES-EFICAZ-LA-ERRADICACION-FORZOSA-DE-CULTIVOS-DE-COCA-Corregido-20nov2019-1.pdf

[6]Ministerio de Salud. (4 de septiembre, 2016). Las razones para la prohibición de aspersiones aéreas con glifosato siguen vigentes. Recuperado de: https://www.minsalud.gov.co/Paginas/Las-razones-para-la-prohibici%C3%B3n-de-aspersiones-a%C3%A9reas-con-glifosato-siguen-vigentes.aspx

[7] Ibid.

[8] Ibid.

[9]Semana. (23 de diciembre, 2017). Cuando Juan Carlos Pinzón dijo sí al acuerdo de paz con las Farc. Recuperado de: https://www.semana.com/nacion/articulo/el-pasado-no-perdona-de-juan-carlos-pinzon-sobre-el-acuerdo-de-paz-con-farc/551799/

[10] Comision de la verdad (10 de julio de 2020), Comunicado oficial “Sobre las afirmaciones de Juan Carlos Pinzon Bueno” Recuperado de: https://comisiondelaverdad.co/actualidad/comunicados-y-declaraciones/sobre-las-afirmaciones-de-juan-carlos-pinzon-bueno

[11] Infobae. (18 de Mayo de 2021). “Debería darles verguenza” Juan Carlos Pinzon exministro de Juan Manuel Santos ataca nuevamente a los negociadores del acuerdo de paz. Recuperado de: https://www.infobae.com/america/colombia/2021/05/18/deberia-darles-verguenza-juan-carlos-pinzon-exministro-de-juan-manuel-santos-ataca-nuevamente-a-los-negociadores-del-acuerdo-de-paz/

[12]El Tiempo. (18 de marzo, 2018). Ha nacido el centro fuerte. Recuperado de: https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/juan-carlos-pinzon/ha-nacido-el-centro-fuerte-195296

[13]El Tiempo. (15 de junio, 2021). Mejorar la relación con los demócratas, el reto de Pinzón. Recuperado de: https://www.eltiempo.com/politica/gobierno/cuales-seran-los-retos-de-pinzon-en-la-embajada-en-estados-unidos-596069

[14] El Tiempo. (13 de julio, 2020). Pinzón no se retracta: amplía críticas a Comisión de la Verdad. Recuperado de: https://www.eltiempo.com/justicia/jep-colombia/exministro-juan-carlos-pinzon-vuelve-a-criticar-a-la-comision-de-la-verdad-517436

[15]El Espectador. (6 de mayo, 2021). ¿Está en peligro la ayuda de EE.UU. a Colombia por violencia en el paro nacional?. Recuperado de: https://www.elespectador.com/mundo/america/esta-en-peligro-la-ayuda-de-ee-uu-a-colombia-por-violencia-en-el-paro-nacional-article/

[16]Pinzon, J. (29 de Junio de 2020). Joe Biden - Columna. Recuperado de: https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/juan-carlos-pinzon/joe-biden-columna-de-juan-carlos-pinzon-bueno-512240